* Enrique Pérez Castro reconoció que estaba siendo presionado pero garantizó a la familia Morente que no cedería

MELCHOR MIRALLES/ JUAN FDEZ.-MIRANDA

ABC PUNTO RADIO

Enrique Pérez Castro, director de la Clínica La Luz, donde murió el cantaor Enrique Morente, dijo estar “totalmente de acuerdo en un 90%” con las quejas que le planteó la familia del cantaor sobre el trato que le dispensó el cirujano Enrique Moreno.

Así consta en una grabación a la que ha tenido acceso ABC Punto Radio y en la que se escucha al yerno del cantaor, Javier Conde, plantear al director del hospital las protestas que el día 11 de diciembre redactaría en la denuncia presentada en el juzgado.

En esta conversación, que tuvo lugar el día 12 por la mañana, estuvieron presentes, además de Conde y Pérez Castro, el entonces director de la UVI, doctor Antonio Maudes, la intensivista de la UVI Fátima Moreno y dos familiares más del cantaor.

En presencia de todos ellos, Javier Conde acusó a Moreno de mentir a la familia y puso al director de la clínica varios ejemplos de contradicciones entre la información se les estaba dando en la UVI sobre el estado de salud de Morente y lo que les decía el doctor Moreno.

“No sólo no nos informa”, afirmó Conde, que también agradeció “la gentileza de todas las intensivistas de la Unidad de Cuidados Intensivos y de Antonio Maudes”, gracias a los cuales “empezamos a escuchar realidades sobre las mentiras que nos está contando Enrique Moreno”.

En una conversación que se prolongó durante varios minutos, Conde le dice que “no había necesidad de este cuento”, que en la clínica La Luz “están sucediendo cosas gravísimas” y que lo único que él le estaba pidiendo al doctor Moreno es “que no nos hubiera engañado”.

“Desde el minuto uno sabemos que Enrique Morente está en coma y ahí arriba nos dice el doctor Moreno que está dormido por la cantidad de fármacos y por las dos intervenciones”, se quejó Javier Conde.

También le comunicó que mientras que en la UVI se les informó de que había perdido una gran cantidad de sangre, el doctor Moreno les dijo que no fue una gran pérdida.

“¿Sabe usted lo que ha hecho mal? Sentarse en un despacho, exigir que a un señor no le dé tiempo a coger un pijama, ni un cargador de teléfono de su casa, ingresarlo en un hospital que el que no confía…”, relató Conde.

Ante toda esta queja, respondió Pérez Castro: “De entrada, te he dicho que del 90% de lo que estás contando estoy totalmente de acuerdo”. Y añade: “Aunque me hayan presionado”, reconoce el director de la clínica, “te aseguro que yo no cedo a ninguna presión”. Por último, Conde le espeta al director de la clínica: “Dios en determinado momento nos pone en la balanza de ser un hombre de bien o ser cómplice de un hombre de mal”.

Finalmente, ante el disgusto que preside la argumentación de la familia, el director de la clínica se despidió: “Bueno, Javier, que siento haberte conocido en estas circunstancias”.