MELCHOR MIRALLES/JUAN FERNÁNDEZ-MIRANDA

Dos informes periciales aportados ahora por la defensa del doctor Enrique Moreno en la causa que investiga las circunstancias en que se produjo la muerte del cantaor Enrique Morente avalan la elección de la cirugía como la mejor opción para tratar el cáncer de esófago que padecía el cantaor.

El primer informe, de una página, está firmado por el doctor Cortés-Fúnez, de la Unidad Integral de Oncología de la Clínica La Luz. Asegura este médico que “ante la sintomatología del paciente y la ausencia de afectación a distancia, deberá ser tratado con cirugía con intención radical”.

El segundo informe, de tres páginas, lo firma Eduardo Lanzós González, catedrático de Oncología Radioterápica Universidad Complutense de Madrid. Este médico analiza el manejo terapéutico de la enfermedad de Morente y los posibles tratamientos en función de la fase en que se encuentra el paciente.

Teniendo en cuenta sus antecedentes y situación clínica evolutiva, el doctor considera que el paciente “es fundamentalmente dependiente de cirugía radical, tratamiento que recomendamos como primera consideración”.

Ambos informes fueron presentados por la defensa del doctor Moreno, imputado en la causa, y admitidos a trámite por el juez Fermín Echarri en una providencia fechada a 12 de abril de 2012.

Estos informes periciales contrastan con los presentados por la familia de Enrique Morente. Uno de ellos está firmado por los doctores Carda, Lavalle y Benatar; el otro por el doctor Carlos Prieto. Ambos coinciden en criticar la actuación del doctor Moreno tanto por la indicación de la cirugía como el trato que él y su equipo dieron a la familia.