• Afirmó que llegó “con tiempo suficiente” para continuar esa intervención
  • Moreno dijo a la familia que le avisaron a las 2.10 y que después de la operación se fue de inmediato al 12 de Octubre
  • Reconoció que mantuvo a Morente dos horas abierto para ver si seguía sangrando
  • Aseguró que asistió “como público” a la anestesia que realizó el doctor Rubio

 

MELCHOR MIRALLES/ABC PUNTO RADIO

Unas de las principales incógnitas en torno a las circunstancias que rodearon la muerte del cantaor Enrique Morente tiene que ver con el lugar en el que se encontraba el cirujano Enrique Moreno esa noche.

Según los informes que la Clínica La Luz presentó por requerimiento judicial, la operación que el doctor Moreno practicó a Morente se produjo entre las 3.00 y las 6.00 de la mañana del 6 de diciembre. Sin embargo, la documentación clínica del Hospital 12 de Octubre acredita que esa noche estuvo en este centro hospitalario desde las 00.00 hasta las 20.00 horas realizando un transplante de hígado. Entre ambos hospitales hay más de 10 kilómetros de distancia.

Las grabaciones a la que ha tenido acceso ABC Punto Radio revelan una conversación entre Javier Conde y el doctor Moreno que tuvo lugar en la noche del 11 de diciembre de 2010, el mismo día que la familia Morente presentó una denuncia contra el cirujano acusándole de engañar a la familia y ocultarles la verdad.

En esa conversación, el cirujano da una versión de lo que sucedió la noche de la segunda operación, que en algunos aspectos no coincide con su versión judicial. La incomprensión que en esos días vivía la familia queda patente en un momento en el que Moreno le dice a Conde que “estamos cogiendo el toro por la soga” y éste le responde: “El que está en la soga está a 20 metros de aquí”, en referencia a su suegro.

En otra grabación, Moreno asegura que mientras él estaba operando a Morente en la Clínica La Luz, en el 12 de Octubre había “otro médico” encargándose del trasplante a una niña y que él llegó “con tiempo suficiente” para continuarlo.

Al comienzo de la noche

Todo comenzó pasada la medianoche del 5 al 6 de diciembre. Según el relato del doctor Moreno, su equipo le avisó del empeoramiento en la salud de Morente a las 2.10 de la madrugada el día 6 de diciembre y llegó a la Clínica de La Luz a las 2.30.

Sin embargo, según los documentos presentados por la UVI en el Juzgado 52 de Madrid, que investiga el caso, el problema surgió a la 1.00 y en ese momento se avisó a la Unidad de Cirugía.

Otro momento relevante de la acalorada conversación entre Conde y Moreno tiene que ver con la participación del cirujano en la anestesia. Conde pregunta insistentemente sobre si Moreno estuvo o no en quirófano cuando se estaba anestesiando a Morente antes de intervenirle quirúrgicamente. Moreno asegura que estaba allí, pero “de público”.

En la conversación con Conde, el doctor Moreno asegura que la operación duró en total dos horas y media: la media hora que tardó en abrir la cavidad abdominal, observar el volumen del sangrado (unos 800 mililitros), aspirarlo, lavarlo y cerrar la arteria mediante sutura; y dos horas de espera para ver si seguía sangrando o no.

Tras ello, siempre según el relato del cirujano, se produjo una fibrilación de uno o dos minutos –algo que no es excepcional en su opinión- que finalizó tras colocar una válvula. “Si el paciente está bien oxigenado no es importante”, apunta en otro momento de la grabación.

Por otra parte, Moreno asegura que cuando le llamaron de la Clínica La Luz él estaba en su casa y se disponía a acudir al Hospital 12 de Octubre a realizar un transplante a una niña. “Yo estaba fuera, vestido y en el coche, porque iba a hacer un trasplante al 12 de Octubre”, responde Moreno a las preguntas de Conde. “Vivo lejos de aquí, pero a las 2 de la mañana no se tarda”, añade, antes de precisar que una vez finalizada la operación a Morente “me fui al trasplante inmediatamente”.

Por otra parte, el doctor asegura –en contra de lo que opina la viuda del cantaor– que ordenó a las enfermeras que avisaran a la familia que se iba a realizar esa segunda intervención, aunque desconoce si cumplieron o no su orden.