La cosa sigue bloqueada, pero podemos respirar tranquilos porque Rajoy y Rivera han abierto un canal de comunicación permanente. Ya sabemos que los políticos buscan los titulares, fabrican frases hechas que no dicen mucho, a veces incluso no dicen nada, y el personal se da por satisfecho. En plena crisis como no habíamos conocido lo que muchos esperamos de quienes nos representan es que estén en comunicación permanente para buscar una solución. Pero hoy esta es la noticia, y cunde la frase. Rivera se mantiene en la abstención, Sánchez sigue en el no, no y no, o sea que todo sigue igual, pero con Rajoy y Rivera en comunicación permanente.

En Moncloa me dicen que Rajoy aún no puede garantizar que vaya a presentarse a la investidura para tratar de formar Gobierno, pero me dicen que el presidente en funciones estaba hoy satisfecho después de despachar con Rivera, reunir a su comité de dirección y hablar con el Rey. Creen que se han dado pasos y que el asunto lleva su tiempo. Mi interlocutor llega a mojarse: “si me preguntas si va a haber Gobierno te diría que en agosto quizá no, pero sí en septiembre. Nadie quiere terceras elecciones”. Le digo que Sánchez no se mueve de su negativa, y me explica que, según las noticias que llegan desde el PSOE a Presidencia “al final a Sánchez le obligarán a dar el paso que tenga que dar, porque saben que lo contrario es la ruina del PSOE”.

En Ferraz, sector oficial, siguen con ese lenguaje tan del siglo pasado y en ese inmovilismo tan desesperante: “Está bien que el PP se entienda con las derechas, es lo suyo. A nosotros que no nos pidan lo que ellos tampoco harían. Cada mochuelo a su olivo. Nosotros no queremos terceras elecciones pero por encima de todo debemos ser coherentes con nuestra ideología y pensar en nuestra militancia”. Pues eso. Vale. Por ese camino, de derrota en derrota, Sánchez puede dejar al PSOE tiritando, en los huesos, y de ahí es difícil salir.

En Ciudadanos percibo también un punto de optimismo. También creen que queda mucho, pero entienden que “hay algunas cosas que respiramos que nos hacen ser optimistas. Por nosotros, una vez más, no va a quedar. Demos un poco de tiempo. Esto no se va a resolver esta semana.

Todos niegan que existan pactos secretos, pero en todos los partidos corre ese run run. Y sigue corriendo el rumor de que al final Rivera y Sánchez pretenden una primera investidura fracasada de Rajoy para desde ahí tratar de tejer un acuerdo de Gobierno forzando al PP a que obliguen a Rajoy a dar un paso atrás y con otro candidato popular como presidente. Lo veo complicado, y mi interlocutor de Moncloa me dice que “si alguien sigue pensando en que eso es posible es que no conoce a Rajoy ni al PP. Es inviable, implanteable. No, no y no. Que nadie pierda el tiempo en eso”.

Es decir, que la clave sigue estando en el PSOE. Sí o sí. No habrá Gobierno e iremos a unas terceras elecciones si Sánchez no da un paso. Aunque le cueste caro, no digamos si al final Rivera termine sacándole algo a Rajoy que le lleve a votar que sí, escenario este en el que el PSOE quedaría, de mantenerse en el no, a los pies de los caballos, como único responsable de que fuéramos a unas terceras elecciones y a ver cómo se presentan a unas terceras elecciones en ese estado.

O sea, que seguimos igual. Pero felices y con titular de portada: Rajoy y Rivera en comunicación permanente. Manda huevos. Y Podemos y Pablo Iglesias, ¿qué ha sido de ellos? Ojo con ellos.