Rajoy no le aprieta a Sánchez porque se teme que si lo hace se le estropeen los planes y no quiere presionar en exceso. Ciudadanos sigue en su laberinto. El PSOE se busca a sí mismo, cada vez más muchos dirigentes creen que Sánchez debe irse aunque no lo dicen en público y Sánchez expulsa a Martu Garrote, una joven veterana que no se calla. Podemos afronta su crisis interna y ve más lejos el cielo. Y sí, es probable que al final el PP termine gobernando con Rajoy, pero no lo va a tener fácil, va a ser complicado y lento, e insisto en que no es probable, pero no descartemos otras elecciones, entre otras cosas porque ahora los que no tienen prisa son los derrotados, que le van a pagar a Rajoy con su propia moneda.

El objetivo de Rajoy, la gran coalición, gobernar con un Ejecutivo en el que se integren el PSOE y Ciudadanos, con un programa tasado por escrito, a día de hoy es un sueño de verano. O cambian mucho las cosas o lo más que puede aspirar, y no lo tendrá fácil, es a tener el apoyo de Ciudadanos, los canarios, quizá el PNV si abre mucho la mano, y a una abstención del PSOE o una ausencia de la votación de los diputados socialistas que sean necesarios, y siempre y cuando el programa de reformas vaya en serio. Y a partir de ahí, a negociar día a día en el Parlamento, ley a ley. Y no está acostumbrado Rajoy a tanta cintura, ha perdido la costumbre. Más viable parece la hipótesis de que consiga, a partir de algunos compromisos de mínimos, la abstención de Ciudadanos y PSOE, pero ese Gobierno no duraría más de un años, y Rajoy cree que para ese viaje no hacen falta alforjas.

Y ojito, que hay en los cuarteles generales del PP quien va filtrando que si Rajoy no consigue cerrar un acuerdo razonablemente rápido, dejará que se consuman de nuevo los plazos para ir a otras elecciones, “porque si eso sucede Ciudadanos y el PSOE están muertos, y la batalla sería sólo con Podemos, y de ahí salimos de nuevo cerca de la mayoría absoluta y el PSOE y Ciudadanos camino del cementerio político”. Son los mismos que presumen de haber posibilitado el crecimiento de Podemos, de haber maniobrado para que dispongan del apoyo mediático de la sexta columna y todo ello para liquidar a los socialistas. O sea que cuidado con las tonterías. Porque en ese escenario, entre otras cosas, Rajoy seguiría gobernando en funciones, sin control del Parlamento, y maniobrando contra sus adversarios.

O sea, que si se forma Gobierno, en cualquier caso se avecina una legislatura complicadísima, en la que además tenemos un rosario de casos de corrupción en marcha judicial que van a sembrar muchos titulares. Los ERE, el caso Pujol, Bárcenas, varios sumarios de Gürtel, Púnica, las tarjetas black, Rato y otros muchos van a ser actualidad. Se van a celebrar juicios y va a haber para todos, lo cual seguro que complica los pasos del Gobierno que salga de las negociaciones en marcha.

En septiembre arranca el juicio de las black, que salpica a PSOE, PP, Izquierda Unida, sindicatos, patronal y otros. En octubre el primero de los juicios de la Gürtel. En el primer trimestre del 2017, probablemente, Bárcenas con todas sus derivadas.

Esto es lo que hay. Las primeras pistas las vamos a tener con la formación de la Mesa del Congreso y la elección del presidente. Pistas, pero no certezas. Todo está en el aire, pero cada día crecen quienes comienzan a temerse lo peor, es decir, que España tenga que ir a sus terceras elecciones en un año. Para temblar.