Mañana jueves empieza el baile, y esperemos que no sea de máscaras, que andamos hasta la cobertera de paripés fulanistas. Las parejas en la pista son las mismas, pero las condiciones han cambiado, la pista ya resbala demasiado, la fuerza de cada uno no es la misma, la música suena diferente y han de afrontar el reto con otro espíritu o se acabó la fiesta, que el personal no está ya para muchos más trotes.

Hoy en el corazón de la Europa cuyos cimientos se agrietan antes de haber consolidado, Mariano Rajoy ha anunciado que tiene la intención de comenzar mañana mismo la consultas. Me dicen en Moncloa que “el jefe está fuerte, el equipo está fuerte, y afrontamos esta nueva fase de diálogo con un espíritu constructivo de verdad, sin vetos a priori a nadie. Negociaremos todo excepto la unidad de España y la presidencia del Gobierno. No lo dudes, va a haber Gobierno antes de que la gente se vaya de vacaciones”. Démoslo por cierto. Está por ver si el rollo macabeo y dañino de las líneas rojas sigue vigente, porque de ser así la cosa se pone difícil. Y respecto a lo de las vacaciones, no me especificó la fuente cuando se las toma, pero quizá no antes de octubre.

Ayer ya se filtraron movimientos concretos. Todos los cuarteles generales están preparándose para negociar duro la investidura. El PP, a través de uno de los hombres clave de Rajoy en Moncloa ha hecho saber a Ciudadanos que estaría dispuesto a que la presidencia del Congreso sea para ellos. Incluso han sugerido el nombre de Ignacio Prendes. En cuanto ha salido a la luz el movimiento desde el PSOE, alguno a su aire ha filtrado que allanaría mucho el camino que Pachi López repitiera como presidente. ¡Ay las poltronas!

La presidencia del Congreso no es poca cosa. Y es el primer paso que marca una línea. El 19 de julio se constituyen las Cortes y la formación de la Mesa de la cámara es importante. Hasta la fecha la presidencia le correspondía al partido más votado. La anterior legislatura el PP cedió con Pachi López. En esta legislatura es prácticamente seguro que el PP cederá para posibilitar que pueda culminar felizmente la investidura de Rajoy, pero queda mucho y para nada se puede descartar que finalmente sea para el PSOE.

Desde Moncloa me insisten también en que, “en función de cómo se desarrollen las conversaciones y las negociaciones, el presidente ve un escenario en que para España sería bueno un Gobierno PP-PSOE-Ciudadanos, y ahí cabrían vicepresidencias para Sánchez y Rivera. Pero queda mucho aún para llegar ahí. Mi fuente de Moncloa cree que a día de hoy es más probable un acuerdo que pase por el apoyo de Ciudadanos, PNV y los canarios, “aunque al presidente le gustaría, y se va a dejar la piel en ello, que el PSOE esté en el acuerdo”.

En Ciudadanos me cuentan que no están muy por la labor de entrar ahora a este planteamiento, e incluso se muestran molestos con el PP por haber llegado a filtrar el nombre de Prendes: “Nosotros no hemos estado nunca por la negociación de sillones. Nosotros negociamos programas y políticas de regeneración. Si empieza así el PP, mala cosa”.

En la sede del PSOE lo que me dicen es que “ni Pachi López quiere repetir ni el partido quiere presidir el Congreso, no es lo que toca. Nosotros no estamos muy por la labor de entrar en un Gobierno del PP. Por favor¡¡. ¿Hablar con ellos? Por supuesto. Con todos. Es lo que nos han pedido los españoles. Pero Rajoy está lejos de nosotros, debiera empezar por aquellos que están en su órbita ideológica”.

Con el PNV y los canarios ya se sabe, es percal conocido. Depende de los que les des, te apoyan o no. Pero el PNV tiene un problema con Podemos, unas elecciones no muy lejanas y puede convenirle un acuerdo con el PP, aunque me dice un ex diputado vizcaino con trienios en el Congreso que “o el PP y Rajoy cambian mucho o la cosa no la van a tener fácil”.

En resumen, que todos ellos saben que están obligados a que de este baile salga un Gobierno. Todos van a tener que ceder, todos han de rectificar posiciones y estilos y acreditar cintura política y altura de miras. Tarea que no va a ser fácil. Empieza el baile. Estaremos atentos.