Vivimos en campaña desde hace tiempo, pero vale que estamos ya en la precampaña de la campaña que viene. Menudo peñazo, sí. Y las cosas siguen más o menos igual. De ayer destacaría cuatro novedades que en el fondo son cosas que se sabían o se veían venir. Vayamos por partes, y empecemos por el PSOE.

Felipe González ha puesto en un brete a su partido. Él, tan afanado en los últimos meses en que Pedro Sánchez pactara con el PP apelando al interés general, se ha destapado para quienes no le conocieran, y en el video del Zandi vemos al verdadero FG. El mismo bajo cuya presidencia condenaron a todo su Ministerio de Interior por el terrorismo de Estado y la cal viva. El mismo de la corrupción a manos llenas, filesas, ibercorps y otros mangues variados. El mismo que vuela en jet privado llenando el ego y la cartera. El colega de Juan Luis con prisa y los business independientes de la mañana, la tarde y la noche que les confunde. El mismo de la vista gorda con Pujol y la espada corta cabezas de fiscales y jueces desobedientes. El mismo del espionaje a braga quitada a adversarios y ciudadanos incómodos. A ver ahora cómo lo explica, y si de verdad el PSOE le exige que lo haga, porque también él, FG, ese hombre, ese fenómeno importante, va a lo suyo, y le importa una higa lo nuestro. Hablará, claro, pero recuerden lo que escribió de él Umbral: “FG, y esa sinceridad conmovedora con la que miente”.

Y ojito a la crisis del Partido Socialista en Valencia, , donde la mera hipótesis de que se presente al Senado diluido en una lista única con Podemos y Compromís ha liado una parda. Francesc Romeu, número 2 del PSPV-PSOE, al frente de numerosos militantes escandalizados y hartos, ha dicho que “ya está bien de cesiones a favor de terceros por aguantar a los propios”. Le han dado bambú a Ximo Puig, al que le recuerdan que no dispone de poderes absolutos “por más que el entienda así la política”, y al final 200 dirigentes locales de Valencia, entre alcaldes, ex alcaldes, portavoces municipales y concejales, han firmado un manifiesto dirigido a las direcciones nacional y valenciana para que el PSOE incluya a Romeu en los puestos de salida al Congreso”. No es sólo Andalucía, también Valencia, la segunda Federación socialista por número de afiliados, está que arde.

Izquierda Unida ha cerrado el acuerdo con Podemos y se presentan juntos. Puede ser el final de IU, aunque depende del resultado de las generales, si la operación les sale bien a Iglesias y Garzón, quien puede acercarse a su defunción sea el PSOE. No lo creo, no apuntan por ahí las encuestas, pero está todo muy abierto. Pablo Iglesias tiene dentro de las fauces ya a IU pero su apetito es insaciable y a quien quiere zamparse es a Sánchez. De aquí a las urnas va a haber mucha batalla, mucha guerra sucia y van a volar papeles en muchas direcciones. La izquierda se las promete felices, aunque a lo mejor después la realidad les coloca en su sitio.

El PP ha arrancado la campaña antes de que se inicie acreditando una vez más como unos y otros gestionan lo público como si fuera suyo, y sin respetar las leyes ni las mínimas normas democráticas. Mariano Rajoy fue ayer protagonista del enésimo video para la polémica, en el que se salta a la torera la Ley Orgánica de Régimen Electoral General al utilizar el palacio de La Moncloa, en vez de la sede de su partido, para colocar un mensaje de campaña a favor de su partido.

No va a pasar nada, aunque sus adversarios ya lo han denunciado. A Rajoy se la bufa. El video no es un mensaje institucional con la intención de facilitar información a los ciudadanos. Es un mensaje de partido que incluso termina con el eslogan y el logotipo del PP. Pero es igual, vale todo, ellos hacen y deshacen y al personal que le den. Se siente ganador de las elecciones y si es la lista más votada, espera a Sánchez a ver si tiene narices para decir que no se sienta con él.

Y en Cataluña, para no ser menos, Ada Colau que sube en secreto el sueldo de sus gerentes. La alcaldesa que está dispuesta a dejar Barcelona como un erial, utilizó a hurtadillas en julio de 2015 un decreto otorgando complementos personales a la alta dirección del Ayuntamiento, mejorando el sueldo de siete gerentes en 20.000 euros anuales por barba, de modo que sueldos que iban a verse recortados, por las políticas de austeridad preconizadas por la alcaldesa, hasta los 80.000 euros/año  volvieron a situarse por encima de los 90 e incluso los 100.000 euros. El decreto lo firmó en julio de 2015 y no lo remitió al resto de los grupos hasta los últimos días del pasado mes de abril, casi un año después.

Lo dicho. Da la sensación de que la cosa tiene difícil arreglo, y la nueva política está haciendo buena a la vieja. Pero no perdemos la esperanza, y algún día llegará la regeneración que necesitamos como el respirar. Como decía el Hermano Lobo, auuuuuuuuuuuuuuuuuuuu.