El PP es un hervidero. Tensiones internas, miedo al jefe ante el que todos se mantienen sumisos en público y cabreados en privado. Corrupción y dinero negro arriba y abajo. Y Aznar, que no cesa de apretar las clavijas, y hoy se despacha con una tercera de ABC en todo el belfo de Rajoy, para que quede claro que él no está ya por la labor ni en campaña.

El Juzgado Central 5 de la Audiencia Nacional le reclamó ayer al PP, a través de su representante el letrado Alberto Durán, el pago de una fianza de 1.245.154 euros de nada, como responsable civil subsidiario de los delitos presuntamente cometidos por Alvaro Lapuerta y Luis Bárcenas, ex tesoreros y Cristóbal Páez, ex gerente. Ahora tiene 10 días para pagar, o le serán embargados bienes necesarios para cubrir esa cifra. La respuesta del partido, vía primero Andrea Levy y después a través de un comunicado oficial, ha sido zumbarle a los jueces, reiterar la obviedad de que las acusaciones se basan en los testimonios de los acusados (no se van a basar en los testimonios de alguien que no les acuse), obviar la abrumadora documentación que soportan esas acusaciones y decir que pagarán en plazo. Faltaría más. Bueno, lo pagaremos entre todos, porque buena parte de su dinero procede del erario, no de sus cuotas.

También ayer la Audiencia Nacional abrió juicio oral contra Juan Cotino, otrora preboste del PP en Valencia y ex alto cargo de Interior en Madrid, y contra otras 22 personas y 13 personas jurídicas. Entre quienes se sentarán en el banquillo, ex altos cargos populares y los principales acusados en otros procesos del Caso Gürtel. Esta vez rendirán cuentas ante la Justicia por la pasta que presuntamente se llevaron a costa de la cobertura de la visita a Valencia del Papa.

En otro andén les dije que los jueces tienen demasiado trabajo acumulado en relación con el PP como para parar en campaña, entre otras cosas porque si los jueces no trabajan los casos de corrupción durante las campañas electorales en España, los juzgados estarían paralizados. Por ello, Rajoy, tan seguro de sí mismo y de sus encuestas, va a afrontar el 26 J con la corrupción en portada. Y en ese plan. Y ya veremos qué pasa.

Y en esa, va José María Aznar y se marca una tercera de ABC, “El déficit como cuestión nacional”, y le da duro a Rajoy por relajar la tensión del déficit y por la respuesta que le dio el presidente en funciones tras hablar él ante un grupo de empresarios, y le dice que tiene que “lamentar que la respuesta oficial a mis palabras haya sido una errada comparación con la primera legislatura del gobierno del PP que yo presidí. Errada por inexacta –no es verdad que en la anterior legislatura se haya reducido el déficit más que en el período 1996 a 2000- y forzada, porque entonces se cumplió el objetivo de déficit que nos permitió entrar en el euro –como saben de primera mano los actuales ministros de Hacienda y Economía-, y ahora, lamentablemente, no. Entonces no había euro ni Pacto de Estabilidad.

Para Aznar, el problema se debe a “nuestra política fiscal, o a la falta de ella”, y recalca que un endeudamiento excesivo como el que padecemos ahora “constituye una restricción de soberanía indeseable y una quiebra inadmisible de la solidaridad entre generaciones”. Veremos a ver si hay respuesta a la respuesta, porque cada vez que habla Aznar sube el pan en Génova, crece el cabreo con él y sus fieles y se calienta la caldera.

Aunque la verdad es que motivos para la respuesta en Génova, haberlos, haylos. Aznar, después de saberse que ha sido empapelado por Montoro por no cumplir adecuadamente con sus obligaciones fiscales, después de saberse que fue con él con quien comenzaron la mayoría de los casos de corrupción que asolan ahora al PP, conocidas sus aficiones por el vivir a todo tren, sus compañías peligrosas, no tiene empacho en darnos lecciones a todos, comenzando por los suyos. Vaya papo tiene, Aznar.

“El milagro soy yo”, le dijo a los colegas de The Wall Street Journal, afeando al que por entonces aún se iba presentando como autor del “milagro económico del PP”, Rodrigo Rato. Y ahora, no tiene empacho en seguir dando lecciones, en continuar presentándose como paladín del progreso, las políticas salvadoras y la regeneración.. Manda huevos. Podía montarse un despacho con el propio Rato, Matas, Rita Barberá, Camps, Felipe González, y Zandi, contratar como asesor a Montoro, y a dedicarse a hacer videos promocionales de nuevos talentos. Con tanto pasado y tanta biografía serían imbatibles.