Arnaldo Otegui, dirigente de Sortu, etarra de postín, experto en secuestros, dirigente de una organización terrorista que ha asesinado a cerca de 1.000 personas en España, ha sido recibido hoy con todos los honores por el Parlamento catalán, se entrevistó con la presidenta, Carme Forcadell (ERC), se reunió con la Comisión de Exteriores, presidida por Marta Pascual (Convergencia) y con la dirección de Junts pel Sí y cerró con un acto “transversal” al que asistieron Joan Tardá (ERC), Lluis Llach (JpS), Gabriela Serra (CUP), David Fernández 8CUP), Jordi Armadans (Fundación per la Pau) y Gemma Calvet (ERC), además de ser convenientemente masajeado por los medios de comunicación públicos catalanes. Un homenaje indecente de la Cataluña oficial que contribuye a la operación de blanqueo político del etarra y que certifica el insuperable desprecio a la democracia de quienes controlan las instituciones catalanas.

Carles Puigdemont, presidente de la Generalitat, ha despachado el asunto con una sandez propia de quien se ha ganado la vida al abrigo de los medios oficiales del nacionalismo. No se la ha ocurrido nada mejor que justificar el homenaje al etarra diciendo que tiene todo el derecho del mundo a acudir al Parlamento. Pues claro, pero resulta que no es una cuestión de derecho, es un asunto político, ético y moral. Porque Arnaldo Otegui, consumado en el arte de secuestrar seres humanos, dirigente de ETA, no ha expresado jamás arrepentimiento, no considera que ETA deba pedir perdón por nada ni él piensa dirigirse en ese sentido a las víctimas.  Los nacionalistas e independentistas que han agasajado a Otegui han rendido de este modo un intolerable homenaje al totalitarismo más repugnante.

La cierto es que conociendo la historia reciente no es una sorpresa, aunque a veces uno quiere pensar que los seres humanos evolucionan y rectifican sus errores. En este caso no. Los partidos separatistas catalanes han aprovechado eficazmente durante los años de plomo el terrorismo etarra para sacar provecho de la debilidad de los Gobiernos de Madrid. Recuerden el apoyo prestado al Pacto de Lizarra por la denominada Declaración de Barcelona. Y también el Pacto de Perpignan entre Josu Ternera y Carod Rovira ejerciendo de Presidente en funciones de la Generalitat, que supuso el compromiso de los terroristas de no asesinar en Cataluña mientras lo hacían en el resto de España.

El blanqueo político de Otegui no cesa. Hace poco fue invitado al parlamento Europeo por Podemos e IU, después de ser entrevistado por Jordi Évole en “Salvados”, en una cita periodística en la que el presentador y director del programa acreditó desconocimiento de la materia al no efectuar repreguntas que parecían obvias. En el País Vasco le hacen homenajes cada día y encabeza manifestaciones de ex etarras junto a asesinos en serie.

¿Cómo es posible que el nacionalismo y el separatismo catalanes se presten al lamentable espectáculo? Porque los unos llevan años acreditando que con tal de mantenerse en el control de la cosa son capaces de todo y los otros pretenden instaurar un régimen en el que las libertades son una quimera, y todos deben bailar al ritmo que marquen las autoridades, y al discrepante se le expulsa del paraíso.

Lo más sorprendente es que el PSC nade entre dos aguas, y no tenga valor, coraje y principios para ser coherente, y Pedro Sánchez a por uvas. Mientras Miquel Iceta ha criticado la visita del terrorista que no se arrepiente de nada al parlamento catalán, sigue apoyando a Ada Colau en el Ayuntamiento de Barcelona y a alcaldes independentistas. Inexplicable.

Y de fondo, claro, la gestación de un frente independentista en la que están trabajando eficazmente de un lado Sortu y el resto de satélites del independentismo vasco y del otro la CUP y sus colegas del procés. Y mientras tanto, Mariano Rajoy y Pedro Sánchez a lo suyo. Y en este plan. Y en lo que tiene razón Otegui es en que el proceso es imparable, porque quienes debieron pararlo democrática y legalmente desde hace años han hecho una dejación de sus funciones que debiera inhabilitarles para siempre.