Ahora sí. Ya no hay bromas. Por más que el PP catalán trató de evitar la consumación del disparate apelando al cumplimiento del reglamento del Parlamento catalán (como si a Mas y sus secuaces les importara una higa el respeto a los reglamentos), la desconexión está en marcha, y ahora a ver cómo resuelven sus problemas, y nuestros problemas, los partidos que han de conformar Gobierno en España, o convocar elecciones. Pero entre tanto, mientras deambulan con sus miserias y sus intereses particulares, en Cataluña siguen echándole leña al fuego del desafío independentista. Saben que es un camino sin salida, pero tienen un objetivo y no van a parar, y necesitan elevar el listón de la tensión al máximo. Tienen 18 meses por delante, pero van a trabajar a toda velocidad para aprovechar la debilidad del Estado español.

Mas dice que se ha echado a un lado por responsabilidad, con un discurso que quedará para la historia por su desvergüenza y su desfachatez. Mas se queda en la sombra, pero va a seguir manejando los hilos. Al frente de la Generalitat tendrán los catalanes a un periodista con excelsa trayectoria de profesional subvencionado con el dinero público, cuya trayectoria es de impecable servicio no a los ciudadanos que le han pagado el sueldo, sino a el partido que le ha posibilitado sobrevivir. Llegó a alcalde de Gerona, y su bibliografía es solemne. Lo más destacado que ha salido por su boca es que los invasores saldrán de Cataluña. Mientras, colocaba de jefe de su campaña electoral a un ciudadano que el pasado mes de octubre fue detenido en una de las operaciones policiales contra la banda del 3%, liderada por la famiglia Pujol, con Artur Mas de hombre clave en el entramado organizado por este gang para llevarse a casa y a los paraísos fiscales el dinero de todos, con la eficaz ayuda de las grandes compañías españolas, el silencio cómplice de los Gobiernos de España del PP y el PSOE, y la complicidad culposa social y políticamente de toda la burguesía catalana que asistía al espectáculo y regaba los circuitos del dinero negro con generosidad. Ahora que no se quejen.

A corto plazo ha ganado la CUP, que presume de haberse pulido al responsable de la corrupción y la crisis severa que padece Cataluña. Y han perdido Esquerra, que lo tenía todo preparado para unas nuevas elecciones en las que las cosas pintaban muy bien para ellos, y los ciudadanos catalanes, que cada día son más pobres, y lo que te rondaré morena, con empresas potentes preparando su salida del territorio por temor a la que se avecina. CDC, o como se llame ahora, un partido deshecho, dividido, cercado por la corrupción, lo tiene crudo. Han consumado el disparate para tratar de pillar con el pie cambiado a los políticos que tratan de mandar en España. Entre dos y seis meses de interinidad que van a influir seriamente en las decisiones que tomen ahora PP y PSOE, con Podemos a la expectativa.

Pedro Sánchez se las prometía muy felices, pero le han cambiado el paso y lo tiene crudo. Las huestes de Susana Díaz vuelven a la carga, los barones vuelven a pensárselo. En la primera votación Rajoy no va a poder conformar Gobierno, y en la segunda veremos qué sucede. El líder del PSOE tiene un margen escaso, porque sería su suicidio, estando Cataluña como está, pretender un acuerdo con partidos que plantean un referéndum ahora en Cataluña.

Rajoy no debe estar tan contento desde ayer. Es cierto que llueven las presiones para que cierre como sea un acuerdo con Ciudadanos y el PSOE, pero a día de hoy es imposible. Rajoy ha redoblado sus movimientos y llamadas para tratar de armar la gran coalición constitucionalista, pero todos saben que lo que desea es mantenerse en el machito, y no cuelan las apelaciones al caos. El Gobierno está en funciones, pero las instituciones del Estado no, y pueden darse diversos escenarios que lleven al Tribunal Constitucional y al Senado, donde el PP tiene mayoría absoluta, a jugar un papel decisivo y decisorio en este nuevo escenario con la independencia de Cataluña como telón de fondo. Y no cesan los rumores en Madrid respecto a que el Rey mueve algunos hilos para tras la primera votación de la que no saldrá un presidente, buscar un candidato sorpresa, alternativo, independiente, que puede desfacer el entuerto. No va a ser nada fácil. Entre otras cosas porque el propio papel del Rey va a ser delicado una vez que se inicia el juicio en el que se sentarán en el banquillo su hermana (veremos si hasta el final) y su yerno, de quien todos pronostican que terminará entre rejas.

Y como por ahora parece que no va a haber huevos ni ovarios en el PP y el PSOE para hacerles ver a Rajoy y Sánchez que si ellos se van, dan un paso al lado, renuevan a fondo ambas formaciones y buscan un nuevo cuadro dirigente con una nueva cabeza, el acuerdo y el Gobierno con Ciudadanos sería posible, se generaría una estabilidad más que necesaria y los secesionistas catalanes tendrían un problema serio. Pero todo apunta a que vamos a nuevas elecciones, ya veremos en cuantos meses. Y entre tanto, veremos que pasa con la desconexión catalana. Un dislate. Una locura. Se acabó la broma de verdad, pero no sabemos si pasaremos de la broma al drama muy en serio, o de la broma a una solución sensata entre políticos con sentido de Estado. Políticos que piensen en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones. ¿Hay alguno?