PP y PSOE, pese a todo, han sido los dos partidos más votados. Aún así, el batacazo de ambos ha sido considerable. El PP de Rajoy se ha dejado por el camino 4 millones de votos y no obtenía tan malos resultados desde 1989. El PSOE de Pedro Sánchez pierde casi dos millones de votos y alcanza el peor resultado de siempre en la democracia. Podemos obtiene un magnífico resultado, pero ojo, con alianzas que le condicionan el futuro. Y Ciudadanos se queda algo por debajo de las expectativas, pero con un resultado magnífico. Con este mapa, cambia la política española, llegan meses de negociaciones durísimas, veremos si es posible formar gobierno y no descartemos que vayamos a otras elecciones en pocos meses.

Mariano Rajoy y Pedro Sánchez debieran asumir responsabilidades por sus batacazos electorales y dejar paso a otros dirigentes. No lo harán, pero deberían. Y quizá si dieran paso a otros habría más posibilidades de formar un Ejecutivo. En la primera votación no será posible. En la segunda veremos qué sucede. El PP no va a poder formar Gobierno a la primera y solo un juego difícil le permitiría hacerlo a la segunda. El PSOE solo podrá colocar a Sánchez en La Moncloa alcanzando un acuerdo con Podemos y con independentistas, lo cual sería muy difícil de explicar desde Ferraz. Un pentapartito podría permitirle salvar los muebles, pero el escenario es complicado. Podemos va a poner muy caros sus apoyos. Ciudadanos podría tener una llave, pero su papel será menos relevante que el esperado. Y atentos que desde antes de terminar el recuento hay ya quienes están moviéndose entre bambalinas, sobre todo en el PP y en el Ibex 35, para tratar de conseguir un imposible: una gran coalición entre PP y PSOE.

UPyD ha desaparecido del mapa y quizá desaparezca como partido. IU queda relegada a fuerza de escaso peso, aunque sus dos escaños pueden valer más de lo que parece. Artur Más cosecha otra derrota en su gran historia de perdedor. Esquerra obtiene un magnífico resultado. El PNV repite números. Y todo ello conforma un Parlamento plural, abierto, que obliga a practicar una política que nada tiene que ver con la que hemos vivido los últimos 30 años. PP y PSOE se han hecho con un 50% del voto, pero la cosa ha cambiado radicalmente. O se renuevan a fondo y en serio o van a sufrir más de lo que creen.

De entrada le corresponde al PP tratar de formar Gobierno. Ahora a ver si la transparencia que todos reclaman la llevan a la práctica en estas semanas y meses de negociaciones. Tengo muchas dudas. Va a haber negociaciones en los despachos, en los salones, en los reservados y en los desagües, y no vamos a saberlo todo. Hay mucho en juego. Estaremos atentos. Hay victorias amargas. Y mucho.