Domingo de esos en los que dudo sobre qué escribir. El lamentable relevo del nefasto ministro Wert con nocturnidad y mentiras presidenciales. La nueva masacre islamista, con la triste reacción de siempre de los que se dicen “líderes” occidentales. Sagaz y atinado como siempre Arturo Pérez Reverte: “Simples matemáticas yihadistas: a más atentados, menos turismo. A menos turismo, más pobreza. A más pobreza, más Islam. Y luego, Marruecos”. Incluso podía contar el terrible encuentro que tuve el viernes durante más de una hora con un canalla de mirada sumisa y sádica, de la que escribiré con detalle. O de una conversación emocionante ayer con un padre agobiado por amor a un hijo luchador. O de Grecia y su desastre. Pero no. Quiero detenerme hoy en Podemos y sus alcaldesas relevantes. Con tristeza. Mucha tristeza. E indignación.

Porque para este viaje, no hacía falta Podemos. Resulta que con el manido argumento de que actúan respetando la legalidad vigente, han acreditado ya indudablemente que son más de lo mismo. Hay actuaciones que te retratan. De modo indeleble. Y si, además, incurres en determinados comportamientos dos telediarios después de tomar posesión, o es que eres muy chulo, o es que te la bufa el personal, porque vas de sobrado. Y lo siento especialmente por Manuela Carmena, a quien conozco bien y respeto. Ahora desde la decepción.

La alcaldesa de Madrid ha contratado como jefe de su gabinete a Luis Cueto. Marido de su sobrina carnal Ana Noguerales Carmena. Se ha estudiado el Reglamento y ha encontrado la rendija para solventar el problema con la letra del mismo. Pero vulnera el espíritu. Y contradice el discurso regenerador suyo y del lenguaraz Pablo Iglesias, que ya se puede cortar la coleta de torero de los nuevos tiempos.

No cuestiono la legalidad de la decisión. Ni la cualificación del señor Cueto, a quien no conozco. Pero si censuro severamente el estilo. ¿No ha encontrado a nadie solvente Carmona más que al marido de su sobrina para su gabinete?. No me lo puedo creer. Siento pena y tristeza. No resignación. Pero si indignación. No era esto, Manuela, no era esto. Ahora busca a algún primo. O a los colegas de tu chico. Coloca a más parentela, que aquí hay barra libre.

Y en Barcelona Ada Colau y los suyos desatados colocando a los colegas. Todo legal. Sí. Seguro. Pero tienen una jeta que se la pisan. Ya van tres parejas de concejales del gobierno municipal colocados a dedo. Como el PP y el PSOE pero en progre. La primera pareja, la de la propia Ada Colau. Su chico, Adriá Alemany, ha fichado como responsable de Relaciones Políticas e Institucionales de Barcelona en Comú, la plataforma ganadora. Y Adriá ha entrado pisando fuerte, liderando las negociaciones entre gobierno y oposición para el reparto de los asesores. Pero es que en esa reunión también estaba David Cid, coordinador de ICV en Barcelona, y pareja de la concejal de Gobierno Janet Sanz. Y además, Vanessa Valiño, pareja del primer teniente de alcalde, Gerardo Pisarello, se ha incorporado al Ayuntamiento como asesora de la concejalía de vivienda. Insoportable.

¿Qué estarían diciendo Carmena, Colau, Iglesias y todo su equipo si esto lo hacen el PP y el PSOE? Pues eso. Eso es lo que digo yo. Que tienen una cara de cemento. Que no todo lo legal es éticamente aceptable. Que estamos hasta ahí de políticos de la casta que colocan a los suyos. Que España necesita políticos que busquen la excelencia y no colocar a los parientes. Que no nos merecemos unos gobernantes como estos. Que confunden lo público con lo privado. Que son impresentables. Y prefiero no seguir.

Únicamente constatar que no soportamos más idiotas en nuestra política. Sí. Ni un idiota más. Escrito lo de idiota en el sentido de los idiotés de la Grecia clásica. Los idiotas que en vez de ocuparse de gestionar moral y ejemplarmente la cosa pública se ocupan solo de lo suyo, de sus intereses particulares. Y de colocar a los parientes. Basta ya de idiotas de esta casta insoportable