Me he enterado de la noticia de la detención de Rodrigo Rato en un almuerzo profesional en Panamá. Junto a mí, dos colegas y amigos españoles, dos importantes banqueros panameños y un diplomático de enorme prestigio. Comentábamos la reciente Cumbre de las Américas cuando me entró el whatsapp en el teléfono: “Han detenido a Rodrigo rato”. Se lo comento a mis interlocutores y sus rostros no daban crédito. Es una noticia de alcance mundial. Fuera de España, en los ámbitos políticos y financieros, se recuerda a Rato por su paso por el FMI y su espantada de la dirección gerente, que tiene rango, no lo olvidemos, de jefatura de Estado, y es el tercer escalón en la jerarquía mundial.

Aún asimilábamos las repulsivas declaraciones de Griñán y Chaves en el Supremo sobre el fraude de los ERE y la confesión del famosísimo abogado de la gente guapa Emilio Cuatrecasas, en su pacto con la fiscalía por fraude a Hacienda, cuando se produce la detención de Rato. Hablábamos sobre la crisis institucional, política y moral que padece España y la noticia nos llevó a certificar que la enfermedad requiere cirugía urgente.

No entro en los detalles porque tardaremos en conocerlos. Sí sabemos lo esencial: Rodrigo rato ha sido detenido en el curso de una investigación por fraude fiscal, blanqueo de dinero y alzamiento de bienes. Al menos eso parece acreditado por ahora. Y lo que queda, que es mucho. Muchísimo.

Los seres humanos normales, los que pagamos nuestras facturas, sufrimos la crisis, pagamos nuestros impuestos e incluso las multas injustas del fisco y peleamos y sufrimos cada día por salir adelante, estamos estupefactos. El nivel de podredumbre es insostenible. Podemos y Ciudadanos crecen y crecen a la vista del espectáculo nauseabundo que afecta a PP y PSOE. Cada día.

Con lo de Rato, me voy a limitar a formular algunas preguntas. Debiera responderlas con carácter de urgencia el Gobierno en el Congreso. O al menos, si no las responden públicamente, respondérselas a sí mismos Rajoy, Aznar, Aguirre, Montoro y compañía. Y una vez respondidas, si su conciencia les deja, que se echen a dormir. Ahí van

 

  • ¿Por qué Aznar no nombró finalmente sucesor a Rato?.
  • Tras una reunión en Quintos de Mora, Aznar, que estaba cerca de tomar la decisión, le dijo a un interlocutor tras hablar varias horas con Rato: “No será él. Será Mariano. Rodrigo me ha mentido”. ¿Qué sabía Aznar? ¿Por qué si sabía algo sobre Rato no informó a la Fiscalía?
  • ¿Por qué el Gobierno y el PP apoyaron el nombramiento de Rato como presidente del FMI si al menos tenían serias dudas sobre su comportamiento político, personal, empresarial y fiscal?
  • ¿Por qué nunca se le han pedido explicaciones a Rato, y se nos han facilitado a los ciudadanos, acerca de los motivos que le llevaron a pirarse de tapadillo de una institución de relieve mundial como el FMI, con el daño que hizo esa decisión a España y por lo tanto a todos los españoles?
  • ¿Existía en el Gobierno conocimiento sobre las actividades de Rato al frente del FMI?
  • Si en Washington, en medios financieros, jurídicos y sociales sorprendía y era objeto de comentario el mucho tiempo libre que tenía el director gerente del FMI, a quien era frecuente ver en saraos y escenarios de todo tipo, ¿en Madrid el Gobierno no se enteraba de ello y no adoptó medidas para evitar que ese comportamiento público de Rato tuviera efectos en la imagen y el crédito de España en el concierto internacional?
  • ¿Por qué Aznar y Esperanza Aguirre libraron la batalla y apoyaron a Rato para que presidiera Cajamadrid, existiendo ya sospechas acerca de sus comportamientos y constando ya la espantada del FMI?
  • ¿Por qué una vez conocido el escándalo de Bankia y las preferentes, y las tarjetas black, y toda la mierda, nadie en el PP ha exigido a Rajoy una investigación política a fondo de lo sucedido y una exigencia de explicaciones a Rato?
  • ¿Por qué si en 2012, y ya ha llovido desde entonces, Rato se acogió a la vergonzosa amnistía fiscal de Rajoy/Montoro, hasta ahora no han actuado la Agencia Tributaria y la Fiscalía?
  • ¿Pretendían el Gobierno y el PP que pasaran todas las elecciones que nos esperan para que el escándalo de Rato no les afectara y han actuado ante la constancia de que iba a producirse una filtración a un medio de comunicación de papel y a un digital?
  • ¿Va a ser Rodrigo rato el chivo expiatorio de todos los males corruptos del PP, junto a Bárcenas, como Roldán lo fue para el PSOE?
  • ¿Cuándo va a salir Mariano Rajoy a dar la cara y a asumir su responsabilidad política, después de tantos años compartiendo política en el Gobierno y en el partido con Rato?
  • ¿Cuál es el papel que juega Luis de Guindos en filtrar las actividades de Rodrigo Rato al frente de Cajamadrid y Bankia a partir de la información obtenida por el FROB?
  • ¿Qué cuitas personales tienen Montoro y Guindos, Guindos y Montoro, y en esas diferencias que papel jugó y juega Rodrigo Rato?
  • ¿Cuándo va a comparecer José María Aznar, entre viaje y viaje, conferencia y conferencia, para darnos una explicación sobre Rato y el resto de las personas a las que colocó por amistad y no por sus méritos y cualificación?
  • ¿Cuándo va a comparecer Esperanza Aguirre para explicarnos los detalles de la batalla que hubo para nombrar presidente de Cajamadrid, por qué ella apoyaba a Ignacio González, y por qué finalmente aceptó que fuera Rodrigo Rato?

 

Es evidente que a Rodrigo Rato sus amigos del PP le han abandonado a su suerte y ahora van a presentar su cabeza como bandera electoral de lucha contra la corrupción. No tienen escrúpulos. No les va a servir de nada. El escándalo es de dimensiones gravísimas y acredita ya definitivamente el fin de una era, es la ultima fotografía que nos permite acreditar que hemos estado gobernados por una recua de obscenos desahogados sin principios éticos y morales, que además nos han llevado a la ruina mientras ellos y los suyos se enriquecían.

Y puestos a preguntar, lanzo otras preguntas para Rajoy y sobre todo para Montoro: ¿Para cuando una investigación a fondo sobre Equipo Económico, el despacho en el que trabajaba Montoro, que después consiguió interesantes contratos con la Administración y con empresas destacadas? Lo digo porque no cesan los rumores de quienes pasaron por la sede de esa firma en la calle Velázquez respecto a que por allí se dejaban caer todos aquellos que querían arreglar sus problemas con el fisco, junto a quienes aspiraban a contratos suculentos con la Administración, acompañados de quienes deseaban conseguir que se introdujeran modificaciones legales a su gusto o al gusto de otros que no daban la cara. Yo no me lo puedo creer, pero no se habla de otra cosa en Madrid, en Andorra, en Panamá y en otros lugares. Yo no me lo creo, pero se dice por estos lares que hay quien tiene pruebas bien guardadas y se está pensando entregárselas a algún periodista si no recibe algún mensajito recomendándole que sea fuerte y le llamen mañana.

Y termino con Don Mendo, el de la venganza. Y no como homenaje a Pedro Muñoz Seca, sino en recuerdo de Rodrigo Rato. Muchos en Washington le vieron no en su despacho del FMI, sino en ese heterogéneo grupo de teatro interpretando un personaje de esta obra de Muñoz Seca, escrita en una mesa que conozco bien. ¿Recuerdan cuando Don Mendo le relata a Magdalena sus pérdidas?

 

y un juego vil

que no hay que jugarlo a ciegas,

pues juegas cien veces, mil,

y de las mil, ves febril

que o te pasas o no llegas.

y el no llegar da dolor,

pues indica que mal tasas,

y eres del otro deudor,

más ¡ay de ti si te pasas!,

si te pasas es peor.

……

 

otra y otra vez jugué,

pero nada conseguí,

quince veces me pasé,

y una vez que me planté

volví mi naipe…y perdí.

Ya mi peculio en un brete

al fin me da Vedia un siete;

le pido naipe al de Vedia,

y Vedia pone una media

sobre el mugriento tapete.

Más otro siete el tenía

y también naipe pidió…

y negra suerte la mía,

que siete y media cantó

y me gano en la porfía…

Mil dineros se llevó,

¡por vida de Satanás!

Y mas tarde… que se yo,

de boquilla se jugó,

y me ganó diez mil más.

¿Te haces cargo, di, amor mío?

¿te haces cargo de mis males?

¿Ves ya por qué no sonrío?

¿Comprendes por que esté río

brota de mis lagrimales?