Anda el ministro Soria metido en mil jardines. En un sector, el energético, en el que la puerta giratoria da vueltas y vueltas sin cesar. Ahora son las renovables. Vaya por delante que carezco de conocimiento para expresar opinión sobre el fondo técnico del asunto. Pero lo de los informes de las consultoras Boston Consulting y Roland Berger que han salido a la luz en el Tribunal Supremo tras negarse Soria a entregarlos en el Congreso no tiene un pase político y roza el delito.

20 de septiembre de 2013, rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. Habla José Manuel Soria, Ministro de Industria, Energía y Turismo: “Respecto a cuando Roland Berger y Boston Consulting van a finalizar el estudio sobre los estándares de coste… para a partir de ahí fijar la retribución razonable, muy probablemente estarán en la primera quincena de noviembre, de tal forma que dé tiempo perfectamente a que, una vez que han sido estimados, se pueda establecer a partir del 1 de enero de 2014 esa retribución razonable sobre esos estándares de coste”.

13 de marzo de 2015, el Ministerio de Soria hace pública una nota de prensa: “Por tanto, los estándares de renovables se han elaborado exclusivamente por los servicios del Ministerio. No se ha encargado a ninguna empresa externa la elaboración de los mismos”.

Entre una declaración y otra, evidentemente contradictorias, han sucedido cosas graves. Por ejemplo. El Ministerio encarga ambos informes a las mencionadas consultoras. Contrata a las mismas por el procedimiento legal que elude la publicidad. O sea, a dedo. A Roland Berger le paga 300.000 €. A Boston no se cuanto, pero parece que algo más.

Cuando el Congreso de los Diputados reclama ambos informes en los que se basó el Ministerio para elaborar el recorte a las primas, Soria se niega a entregarlos. Como el caso fue puesto en manos de la Justicia por una denuncia de productores de energías renovables, al final no le quedó más remedio que obedecer al Tribunal Supremo, y se levantó el escándalo.

El documento de Roland Berger, fechado el 31 de octubre de 2014, dice que se elabora para que el Ministerio fije a partir de él la retribución razonable. Pero, es imposible que sea así, porque la decisión la adoptó el Ministerio ¡¡ cuatro meses antes de que RB entregara su informe !!.

Respecto al de Boston Consulting, lo que entrega es una justificación de que no hay informe porque los consultores incumplieron el contrato. Lo que no sabemos es si lo pagaron, aunque me malicio que sí. No hay consultora que no cobre un porcentaje a la firma, y después el resto en plazos hasta la entrega.

El asunto apesta. Todo apunta a que el primer informe, de Boston Consulting, no era favorable a los intereses de Soria, les pidieron que cambiaran sus conclusiones, los consultores se negaron y se rompió el contrato. Posteriormente se contrató a Roland Berger para poder disponer de un papel favorable, y les pagaron 300.000 € (siempre dinero público, nuestro) aunque el informe llegó después de que el Gobierno decidiera. Es decir, se pagaron 300.000 € por un trabajo que no se iba a utilizar.

En esto de las renovables hay que ir con cuidado. No es oro todo lo que reluce. Es verdad que muchas familias se lo dejaron todo para invertir en unas condiciones y que después les modificaron las reglas con el partido comenzado, lo cual genera una inseguridad jurídica manifiesta. Pero también lo es que al abrigo de las primas establecidas por el Gobierno de Rodríguez Zapatero algunos buitres del business vieron la oportunidad de hacer negocio y se subieron al carro. Puede que hasta acertara el Gobierno de Rajoy y Soria en replantear el asunto de las tarifas. Pero la actuación del Ministerio es insoportable. Porque es más propia de una república bananera, apunta a una prevaricación de libro (los jueces dirán) y éticamente es insostenible.

Y más aún cuando Soria y sus chicos no es la primera vez que la lían con informes a consultoras, presiones a las mismas para que escriban al dictado y comportamientos por el estilo. Hablaremos del Castor. Y algunos otros. Pero por ahora, lo de Roland Berger y Boston Consulting y las falsedades de Soria le ponen en la picota. En un país en el que se haga una política seria, solvente y democrática Soria no dura un segundo en el Ministerio. Aquí me da que tiene posibilidades de que el dedo mariano le ascienda. Así de insoportables son las cosas. Y sigue la campaña. Insoportable.