Esta imagen de Reuters simboliza el drama. Ahí está, elegante como siempre, el príncipe Carlos, bailando junto a tres mexicanos en Campeche. Sonríen. Disfrutan. Se habrán tomado previamente unos jalapeños con té, y también habrán tomado tequila. Mucha gente baila en México. Y hace negocios. Porque hay dinero, y las grandes corporaciones mundiales tienen ahí aliados estratégicos.

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