Aún sigo atónito con lo de la Fundación Felipe González. Se ha montado el chiringuito él mismo, con el ex ministro Maravall de vicepresidente, y su hija María de secretaria. El objeto de la cosa busca rastrear todos los documentos y soportes posibles que sirvan para crear un archivo sobre la trayectoria personal, profesional, política e institucional de FG.. Y alguna cosa más, claro. La sede está en el mismo piso de la calle Velázquez de Madrid en el que FG vive y donde tiene domiciliadas Tagua Capital e Ialcon S.L.. Ahora se dedica a inversiones inmobiliarias y consultoría.

Vaya por delante el derecho de cada quien a hacer lo que le venga en gana. Pero conviene recordar. El ex presidente vive ahora de una asignación del erario de 80.000 euros cada año. Es consejero de Gas Natural a cambio de 125.000 euros anuales. Y además hace bolos de mucho fuste y más parné. E intima con Slim, quizá el más rico del mundo, que le propicia caché y nivelazo en el stablishment.

Al constituir este tinglado, FG le da, además, mucho trabajo a los psicólogos. Quizá es que repasa su biografía y no se reconoce del todo, y tiene afán de encontrarse de nuevo. Volver a los orígenes, sí. Ahora, antes de pillar subvenciones, se montará un patronato. Estoy imaginando la foto de todos ellos: Barrionuevo; Corcuera; Vera; Sancristóbal; Damborenea; Rodríguez Galindo,;Roldán; Serra, el grande y el chico; Amedo y Domínguez, que tenían derecho a que les defendiera, aunque les dejó tirados. Y también Manglano, pero en foto, porque se nos ha ido. Cabrían muchos más, pero por ahora es suficiente, incluyendo incluso a López Guerra, el magistrado de Estrasburgo. El friso representa una época.

El primer trabajo pueden hacerlo sobre el terrorismo de Estado y la asunción de responsabilidades políticas de los Gobiernos que lo han practicado. Después, podrían teorizar sobre el secuestro de ancianos viajantes de comercio. No tendrá desperdicio el seminario sobre “el papel de la cal viva para enterrar terroristas asesinados después de haber sido secuestrados y torturados”. Pueden incorporar documentos sugestivos: el sello de los GAL, las actas del CESID y las cintas del espionaje a mansalva. Un filón puede ser el seminario sobre “FG, el hombre que mentía con una sinceridad conmovedora”, por decirlo con iluminación de Umbral. De ahí al trabajo de hondura sobre cómo saquear en beneficio privado el dinero de los fondos reservados destinado a la lucha contra el terrorismo. Al loro con el trabajo sobre cómo reformar la legislación penal y administrativa para el cumplimiento de penas de violadores, asesinos en serie y terroristas. Va a petar la cosa cuando aborden las claves para hacer que un país posibilite hacerse rico a tantos del modo más sencillo en el menor tiempo posible, presidido por Solchaga. Y en este plan. Lo estoy viendo. La Fundación Felipe González es un gran invento. Va a animar el cotarro. Y Rubalcaba está feliz. Ahora que se había quedado sin Ideas, FG igual le soluciona el problema. Tienen que estar todos. Esto no es una Fundación. Es la fiesta del jeta.