El huracán Bárcenas ha dejado al PP desnudo ante su fragilidad. Ahora nos venden que el PP y Rajoy han hecho un striptease de sus cuentas. En sesión doble. Hablas con los dirigentes del PP, o  lees a los arúspices del marianismo, y no te dicen otra cosa: ¿Y ahora que decís?, que otros aprendan del strip-tease. Todo lo fían al striptease. Y es verdad. Otros podían hacer lo mismo. Lo que tienen las palabras es significado.  O sea,  procedencia. Strip es desnudar. Tease significa engañar, provocar, molestar. El striptease, o estriptís, es un espectáculo de insinuación. Un juego de provocación. Debajo de cada prenda que se deshoja del cuerpo termina apareciendo otra. Pero el gran estriptís no es nunca integral. Siempre queda algo, por minúsculo que parezca, para ocultar un tesoro que se presume o se presenta inalcanzable.  Son desnudos de mentira. Después hay otro espectáculo, más de tugurio, que es el desnudo integral.

El estriptís doble de los populares es real. Por ello ha dejado prendas sobre el cuerpo, ajado, de un partido en apuros. Dijo un huerfanito de Génova de las cuentas aventadas: “demuestran que el PP es un partido saneado, decente, escrupuloso y muy transparente”. De lo visto sólo queda acreditado lo primero. La documentación presentada no permite esclarecer si hubo sobresueldos irregulares, si están contabilizados en las cuentas los pagos de LB reconocidos por sus perceptores, si había doble contabilidad, si las donaciones sobrepasaron el límite legal…

El PP ha presentado un folio por año (2008-2011), y no los años que aparecen en los papeles de Luis el cabrón. El PP ha presentado el balance y la cuenta de resultados, pero no la memoria, el informe anual de gobierno corporativo, el informe de auditoría y el informe de gestión que la ley exige a cualquier empresa, Y eso es lo que permite conocer el detalle. Queda claro que el PP es un partido rentable y saneado. Es evidente que los gastos de personal crecieron un 19%, que los salarios crecieron un 22% pese a la crisis, que el 86% procede de subvenciones, el 9% de cuotas y el 4% de donaciones y otros “ingresos excepcionales” (¿cuáles?). Y que se gastaron 93 millones en “otros servicios”, que convendría aclararan, porque ya hay epígrafes para informes, arrendamientos, reparaciones y mantenimientos, servicios  de profesionales independientes, transportes, seguros, suministros y publicidad. ¿Otros servicios? Viva la transparencia.

Y Rajoy, que en 2007 dijo “miro mi cuenta corriente a fin de mes, tengo los problemas que tienen todos los ciudadanos”, resulta que registró una subida del 27,2% de su salario, entre 2007 y 2011. No se compadece este alza salarial con los problemas de todos los ciudadanos. Y algunos detalles más. Y conste que su sueldo es inferior al de cualquier consejero de una empresa del Ibex 35. El asunto de fondo no es si Rajoy gana mucho o poco (yo creo que menos de lo que debería ganar un presidente). De lo que estamos debatiendo es de una transparencia que no existe.

El PP y Rajoy han hecho un estriptís, sí, pero la situación exige un desnudo integral. Son ellos los que han convertido el patio nacional en un tugurio.