Lo de Amy Martin y la socialista Fundación Ideas para el Progreso ha dado para mucha sorna, coña y cachondeo. Pero maldita la gracia que tiene. Y ojo, que el asunto ya no son Amy, Irene Zoe y Mulas, el marido de la estrellita subvencionada por todos. Ni siquiera Caldera, que por supuesto dice que no dimite. Como sucede con Bárcenas y sus millones, que ya es el “Caso PP”, lo de la falsa escritora les garantizo que es más certero denominarlo “Caso PSOE”.

En más de una cosa los grandes partidos son como dos gotas de agua. Y no precisamente en asuntos de los que presumir. Ahora viven sendos episodios en los que concurren algunas circunstancias coincidentes en lo cualitativo, no en lo cuantitativo. Se destapa el tarro de la porquería por diversos motivos, y al olor de  los cadáveres se despachan viejas facturas, económicas y políticas.

El ABC destapó lo de la Fundación Ideas hace más de un año. Y los jefes del aparato lo taparon. Ni una medida tomaron. Entre tanto, se afilaron los perfiles de las navajas, se guardó munición para cuando fuera necesaria la infantería. Y ahora es la guerra.

En este PSOE Rubalcaba, el jefe por ahora, y Elena Valenciano, la hermana de Paloma, la políglota, andan obsesionados en limpiar cualquier vestigio del zapaterismo/pepiñismo. Como si con ellos no hubiera ido la cosa. Y Caldera y sus muchachos son ahora un estorbo.

Y a la sombra del pepiñismo, sí, el de Pepe Blanco, que está muy calladito, más de uno ganó mucho pasta. Mucha. Está el “Caso Campeón”. Que sigue su curso legal, lento, pero incesante. Está Xoan Cornide, que es el Bárcenas del PSOE . Por lo de tesorero con escasos límites morales, porque en lo cuantitativo Bárcenas parece insuperable. Cornide lo tiene crudo. Pero no era sólo Cornide, que con Blanco mandaba un huevo y ganaba y hacía ganar mucho a muchos amigos, y que sin Blanco sigue ahí pilotando la pasta del partido. Hay otro nombre a quien conviene seguir, porque está en el punto de mira. Si, Juanma Aceña, director de Programación y Acción Electoral. El tridente Blanco-Cornide-Aceña ejerció el control de una zona del PSOE que en los partidos es de sensibilidad máxima. Alto voltaje. Financiación, propaganda, marketing, actos de campaña, propaganda….Y lo ejerció al uso. Que en España ya vemos que viene siendo por lo general el mal uso.

Y la política en mano de ciudadanos justitos de principios es así. Se empieza contratando uno a su señora, a la hermana de una jefa, a una pandilla de amiguetes. Se quedan varios por el camino con algo. Al final la confianza lleva a cometer errores. Quedan pistas. Cambian los vientos y uno se ve en la picota. Sin dimitir. Pero en la picota. Y al final dimites, o te dimiten. Pero entre tanto los jueces hacen su trabajo y algún día alguno terminará en la cárcel. De estos o de los otros. Y ojala sea pronto. Porque el ambiente es irrespirable.