Miguel Angel Flores, aunque fue gogó de tarima en sus inicios, ha acabado con aspecto de golfo de gimnasio cutre. Tiene cuello de estibador, cicatrices en la barbilla de un pasado y un presente oscuro y cara de haber roto muchos platos. Y tiene posibles. Y mucha influencia. Mucha. Acusado de cinco homicidios por imprudencia y algo más, hasta dos guardias civiles le escoltan hasta el coche cuando le dejan escandalosamente libre.  Acudió a declarar preparado para el talego, con bolsa de deportes vintage. Se temía lo peor. Sólo los que huelen a chabolo comparecen ante el juez con atillo. Sus secuaces ya tenían preparada una pasta por si caía fianza, pero no la esperaba ni el. Y como le pusieron menos de la prevista, en dos horitas apoquinó 200.000 euracos. Poca cosa para una canalla como el. La sobreventa homicida de entradas es lo que tiene, acaba con la vida de cinco crías pero le salva a Flores de ir al trullo.

El ministro de Interior, Fernández, dirá por qué hay que escoltar a Flores. No se me alcanza argumento sensato. Igual ahora lo van a hacer con todos. Pero el sabrá. Lo que no tiene un pase es que conocido lo que hay, y más que conocen en el juzgado, a Flores no le enviaran caminito de Jerez. El fiscal sustituto fue quien posibilitó que este tipo peligroso saliera en libertad. La fiscal titular estaba indispuesta. E indispuestos nos hemos quedado todos al conocer la decisión. Las prisiones españolas están repletas de tipos a los que por mucho menos que llevarse por delante a cinco crías se les mantiene mucho tiempo a la sombra preventiva en espera de sentencia. Igual es que ahora los fiscales van a aplicar este criterio para recortar gastos en prisiones.

No lo entiendo. Le doy vueltas y más vueltas y no lo entiendo. Me pasa como a los abogados y las familias de las cinco niñas muertas en el Madrid Arena municipal en la fiesta de Flores en la que las autoridades y los organizadores todo lo hicieron negligentemente mal. No entiendo por qué han dejado en libertad a Flores.

Las acusaciones solicitaron prisión. Hay riesgo de fuga. Y algunas cosas más. Pero ya se sabe que los jueces atienden mucho al criterio del fiscal. Y el fiscal dijo que con 200.000 euritos el pájaro se iba a casa. ¿Quién es el jefe del fiscal? Porque ya se sabe que en esa casa hay que obedecer al jefe porque lo dice su estatuto. Sí, el jefe se llama Torres Dulce. Pero Torres Dulce obedece también. ¿A quién? Al ministro del ramo, el de Justicia. ¡Ah! Alberto Ruiz Gallardón.

Y me preguntó: ¿quién colocó en el Ayuntamiento de Madrid a todos los que son y los que están, responsables políticos de la tragedia del Madrid Arena? Respuesta: Alberto Ruiz Gallardón. Y me pregunto: ¿Quién mandó construir el Madrid Arena, un recinto más de los que, en derroche faraónico, se ponen en pie sin saber cual será su destino aunque nos cueste un pastizal? Alberto Ruiz Gallardón. Pues eso.