Lo acabo de contar en “Cada mañana sale el sol” de ABC Punto Radio. El pasado lunes, María Dolores de Cospedal, secretaria general del PP, afirmó públicamente, de forma literal, lo siguiente: “… Una vez más, que el Partido Popular ni tiene ni ha tenido nunca ninguna cuenta bancaria fuera de España. Ni tiene ni ha tenido nunca, ni ha encargado a persona alguna que tenga ninguna cuenta bancaria fuera de España por cuenta del Partido Popular”. Es mentira. No es verdad. El año 2003 el Partido Popular registró una fundación en Luxemburgo, oficialmente sin ánimo de lucro. Ya saben que Luxemburgo no es un paraíso fiscal, aunque lo parece, pues es sede y refugio de infinidad de sociedades que tienen dinero negro, debido a que dispone de una legislación fiscal muy opaca. El PP mantuvo varios años abierta una cuenta a nombre de la Fundación de Estudios Europeos.

Tener una cuenta corriente fuera de España ni es delito ni constituye comportamiento inmoral. Lo que no es legal ni ético es no declararlo o utilizar esa cuenta para fines ilícitos. Por eso no entiendo el empeño del PP en negar evidencias. Ayer hable con un portavoz de prensa del PP. Inicialmente me dijo lo mismo que el lunes había dicho Cospedal: “el PP jamás ha tenido ni tiene ninguna cuenta bancaria fuera de España”. Cuando le recordé esta cuenta de la Fundación de Estudios Europeos, del PP, me dijeron que lo iban a comprobar. No había pasado una hora cuando recibí la llamada de respuesta de esta persona del departamento de prensa del PP: “Sí, existió esa cuenta, pero se cerró hace ya muchos años cuando decidimos reagrupar todas las fundaciones del PP en FAES”. Y tampoco es exactamente así. El PP cerró esa cuenta tras publicar El Mundo la existencia de esa cuenta (entonces yo trabajaba en el grupo editorial de El Mundo). Y se cerró la cuenta porque se acreditó que desde esa cuenta se desviaba dinero al partido, lo cual contraviene la legislación comunitaria, y las instituciones europeas conminaron al PP a liquidar la Fundación.

No han arrancado las auditorías del PP, y ya hay una afirmación de un dirigente que es falsa, nada más y nada menos que de la secretaria general. Empezamos mal. Insisto, menos palabras grandilocuentes para la militancia obediente, para los serviles y para los cándidos, y más respuestas a las muchas preguntas que exigen una respuesta inmediata. En mi anterior post, “Rajoy está tardando”, hay varias.

Y la siguiente. El PP anuncia a bombo y platillo una auditoría interna y otra externa para aclarar sus cuentas. Bien está. Pero me pregunto: ¿Por qué en diciembre de 2009 Ana Mato presentó con alharaca a la opinión pública el “Código de buenas prácticas del Partido Popular”, que en su página 11, punto 17 dice: “anualmente se someterán las cuentas del partido a una auditoría externa, cuyo resultado se publicará en la página web”. Y en la página 12 punto 18: “se crea la figura del auditor de prácticas internas, que velará porque se cumplan las normaas contenidas en el código de buenas prácticas, así como que se ejecutan las obligaciones derivadas de la carta de compromisos”. Y en el 19: “El auditor estará asistido por una comisión de seguimiento del Código, integrada por tres miembros del Comité Nacional de Derechos y Garantías”. Y en el 20: “Corresponde al auditor de prácticas internas proponer, en su caso, al CNDG, la apertura de expediente en relación con los comportamientos que puedan conllevar el incumplimientop de la carta de compromisos o de este Código”.

¿A qué se ha dedicado el auditor? ¿Quién era ese auditor? ¿Donde están las auditorías externas de las cuentas del PP comprometidas públicamente? En la web no hay rastro de ninguna. Con estos antecedentes, cabe dudar de que ahora las cosas vayan a ser de otra manera. La política no es cuestión de fe, sino de hechos. Y los hechos son los que son.