* “Esta vez lo estamos preparando con semanas de antelación”, advierten los organizadores

MELCHOR MIRALLES/JUAN FERNÁNDEZ-MIRANDA

ABC PUNTO RADIO

Organizaciones independentistas de Cataluña y del País Vasco preparan ya “la mayor manifestación antiespañola de toda la Historia en Madrid” con motivo del desplazamiento a Madrid de decenas de miles de aficionados del Athletic de Bilbao y del Fútbol Club Barcelona para ver la final de la Copa del Rey, que se celebrará el próximo 25 de mayo en el estadio Vicente Calderón.

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Según ha podido saber ABC Punto Radio en fuentes de esas organizaciones, el objetivo es aprovechar el viaje a Madrid para trasladar a las calles de la capital de España sus proclamas independentistas, un hecho que no se ha producido jamás. Su idea es utilizar la final de Copa como altavoz de sus reivindicaciones, dado que es un evento deportivo de primer orden con repercusión no sólo en todos los rincones de España, sino en muchos países del mundo.

Antes del partido, los convocantes quieren convertir los alrededores del Calderón en una reivindicación de la oficialidad de las selecciones autonómicas de Cataluña y del País Vasco. Ya en el estadio, los independentistas intentarán que sus gritos y pancartas antiespañolas sean escuchados durante los 90 minutos, con especial interés en el momento en que el Rey Juan Carlos haga acto de presencia en el palco de autoridades. En ese momento, solicitarán a las aficiones que silben y den la espalda al monarca, en un boicot que comienza a convertirse en costumbre cuando estos equipos llegan a la final de la competición del KO.

“La pitada va a ser mayúscula porque se va a fomentar con semanas de antelación, mientras que la otra se promovió con sólo tres días de antelación”, dijo una de las personas que está promoviendo estos actos, también involucrada en la organización de la pitada al Rey en la final de Copa del 2009, que enfrentó a los mismos equipos en Mestalla.

Estas mismas fuentes insisten que se tratará de una movilización “absolutamente pacífica” que quiere evidenciar “el sentimiento por la independencia y el clima antimonárquico surgido a raíz del caso de Urdangarín”.

Sin embargo, fuentes policiales consultadas por ABC Punto Radio revelaron su preocupación por la posibilidad de que se produzcan actos violentos y de que esos colectivos traten de conseguir notoriedad a través de la provocación. En este sentido, la inquietud policial es mayor en el caso de los independentistas vascos que en el de los catalanes. Asimismo, temen que se convoque alguna contramanifestación y que lo que debería ser una fiesta social y deportiva se convierta en una batalla campal entre extremistas.

Todos estos actos están organizados por organizaciones sociales, pero en ambos casos cuentan con el respaldo político. Por parte catalana, la organización que está asumiendo este propósito es Catalunya Acció, una asociación que aspira a conseguir la independencia de Cataluña en 2014. Está presidida por Santiago Espot, que fue el candidato de Solidaridad Catalana por la Independencia al Ayuntamiento de Barcelona en las pasadas elecciones municipales.  En el caso vasco, la organización encargada de promover estos actos es Esait, una plataforma que busca el reconocimiento internacional de la selección autonómica de esa comunidad.

Ambas organizaciones ya han colaborado en otros momentos: en diciembre en 2006, con motivo del partido amistoso que enfrentó a las selecciones autonómicas de Cataluña y el País Vasco; en mayo de 2009, para solicitar a los aficionados que silbaran al Rey en la final de Copa que enfrentó, al igual que este año, al Athletic y al Barça y que finalizó con la victoria azulgrana.

Boicot a la Copa

Desde la final de Copa del Rey de fútbol del año 2009 siempre que algún equipo vasco o catalán llega a la final de esta competición, ya sea de fútbol o de baloncesto, los colectivos independentistas vascos y catalanes tratan de boicotear el himno de España, aunque en todos los casos han sido respondidos espontáneamente por los aficionados partidarios de no utilizar los espectáculos deportivos para hacer política y por quienes aplauden, con naturalidad, la presencia del Rey.

En febrero de 2010, los Reyes asistieron por primera vez desde 2001 a una final de baloncesto, en este caso en el Bizkaia Arena de Barakaldo. La pitada al himno español y a sus majestades fue sonada y estuvo acompañada de gritos de ‘fuera, fuera’. Al año siguiente, en 2011, la final de fútbol tuvo lugar en Mestalla y la disputaron el Madrid y el Barça. La polémica llegó de la mano de la retransmisión de TVE, que subió el volumen del himno y bajó el de los silbidos, falseando lo que en realidad estaba sucediendo en el estadio.