Hace un año, ETA comunicó su última tregua. La estrategia etarra ha funcionado de lujo para sus intereses. Bildu (Alternatiba, Eusko Alkartasuna, Herritaron Garaia, Araba Bai más independientes de izquierda) obtuvo un resultado excelente en las elecciones del pasado mes de mayo en el País Vasco y Navarra. La autodenominada “izquierda patriota” ha capitalizado el proceso de negociación que llevó a cabo el Gobierno socialista con ETA y la tregua decretada por los asesinos, que se sienten fuertes y con poder real en instituciones clave. Y, crecidos los etarras en sus escondites y ufanos sus corifeos legales por la gracia del Tribunal Constitucional y la táctica de Zapatero y Rubalcaba, se han planteado un nuevo objetivo: rememorar los viejos tiempos que Herri Batasuna tenía representación en el Parlamento de España y colocar en el Congreso de los Diputados el 20-N a, al menos, 6 diputados, de forma que puedan conformar grupo parlamentario propio (para poder formar GP han de obtenerse 15 diputados o 5 si se tiene el 15% de los votos de la circunscripción donde se presenta o el 5% en toda España).

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Fuentes de la lucha antiterrorista me explican que disponen de información documentada respecto a que la dirección de ETA, además de tener decidido que en ningún caso anunciará su disolución antes de las elecciones generales, está centrada ahora mismo en dos objetivos: el proceso interno de debate acerca de si deben autodisolverse, cuando y cómo hacerlo y, sobre todo, instruir adecuadamente y por los cauces habituales a su brazo político para que alcancen “los acuerdos necesarios con quien sea necesario” para que el 20-N puedan obtener un resultado histórico que les permita colocar a seis diputados en la Carrera de San Jerónimo. Y, según las mismas fuentes, que lo expresan con formidable preocupación, “lo peor de todo es que por lo que escriben en documentos que han sido incautados y lo que se les escucha en conversaciones que han sido interceptadas, están convencidos de que tienen bastantes posibilidades de hacerlo”.

El acuerdo alcanzado ya con Aralar es un paso importante: “Están haciendo un trabajo ímprobo, y es en estos momentos el objetivo principal de Bildu, por sumar al proyecto a todos los desencantados de la izquierda, por un lado, y a todos los cabreados del nacionalismo independentista de derechas. Se lo están trabajando uno a uno, con la máxima de que un voto puede decidir muchas cosas y cambiar el futuro del País Vasco. Ser lo han tomado muy en serio. Cada día hay reuniones en las que se dan instrucciones, se reparten consignas y se entregan documentos. Y otra cosa no, pero estos ya han acreditado que tienen capacidad de movilización y que son ellos quienes han capitalizado de verdad el proceso de negociación con ETA y la tregua decretada hace un año”. Aún no se sabe con que fórmula y con que marca se presentarán a las elecciones, pero nadie duda de que sus listas estarán a disposición de los votantes para ser introducidas en las urnas.

GARITANO, EL ESTADO DE ANIMO DE LA TROPA

Si en las semanas previas a las últimas elecciones generales los locales legales e ilegales de los grupos que conforman el brazo político de ETA eran las sedes de la desolación, hoy son las sedes de la euforia. “Cada intervención del diputado general de Guipuzcoa, Martín Garitano”, me cuentan las mismas fuentes, “es jaleada como se hacía hace muchos años con las intervenciones del ya fallecido Jon Idígoras. Son personajes equivalentes. No son los que mandan, pero representan la imagen del estado de ánimo de la tropa, y ahora están crecidos”.

Los expertos en la lucha antiterrorista disponen de información respecto a que, en el denominado Colectivo de Presos de ETA, el hastío es inmenso. En las cárceles hay pesimismo y división de opiniones en el debate sobre el final de la organización terrorista, se sienten cansados, tienen un futuro más que complicado, se consideran moneda de cambio de una negociación en la que no intervienen y tras los barrotes no hay flores más que del fuego del infierno.

Los reclusos etarras más firmes en el mantenimiento de la actividad terrorista, una de cuyas cabezas visibles es Belén Egüés, lo tienen claro y consideran que los 50 años de actividad terrorista no pueden finiquitarse a la baja y son partidarios de no parar hasta obtener una contraprestación política. Siguen erre que erre, con el famoso “aurrera bolie” (adelante la pelota) que hizo famoso Txomin Iturbe, convencidos de que la estrategia acción-reacción-repercusión es la única que les conviene a quienes no han hecho otra cosa en su vida que asesinar, secuestrar, extorsionar y amenazar al pueblo español y al pueblo vasco, en nombre, eso sí, de la “independentzia sozialista”. Y  a uno de los presos más contumaces le han escuchado decirle a su abogado, habitual defensor de etarras: “Déjale claro a todos los blandos que reclaman la autodisolución y van ahora con cara de amables que recuerden a Al Capone cuando dijo aquello de que se llega más lejos con una palabra amable y una pistola que con una palabra amable solamente. Si han conseguido cosas es porque los del hierro siguen ahí, vigilantes, prestos a volver en cuanto veamos que no hay salida por este camino”.

ETA SIGUE ERRE QUE ERRE

En el Partido Nacionalista Vasco están más que preocupados. Son plenamente conscientes de que para ellos, el éxito de ETA y sus representantes “legales” o “civiles” es un fracaso que les coloca en situación difícil en el País Vasco y en el Parlamento español. A las ofertas de los separatistas para que se sumen a una alianza abertzale han respondido los nacionalistas de Sabin Etxea con una negativa tajante, y a la vez han remarcado su rostro más soberanista, y han aprovechado la polémica sobre la reforma “plis-plas” de la Constitución para insistir en un discurso victimista y tratar de captar el voto más radical con la boutade de proponer una enmienda al asunto del límite del déficit en la que se incluía el derecho a decidir. En Vizcaya se siguen formulando reproches en tono grueso contra los guipuzcoanos liderados por Joseba Eguíbar, a quien le achacan buena parte de la responsabilidad del fracaso que supuso para el PNV el éxito de Bildu.

En el Ministerio de Interior insisten en que mientras ETA no abandone las armas y se disuelva no hay un paso más que dar. El candidato Rubalcaba insiste en el mismo discurso. Y Rajoy y su equipo dicen que lo importante es salir de la crisis, del infierno económico en el que estamos, generar empleo, reactivar la economía, y que de ETA lo único que quieren saber es cuándo se disuelven y, mientras tanto, perseguirles con todas las de la Ley en todos los flancos y sin concesiones.

Así están las cosas. Es de suponer que PP y PSOE estén preparados para afrontar todos los escenarios, porque no prepararse es sencillamente entrenarse para el fracaso. ETA sigue erre que erre, Aurrera bolie. Y ya se sabe que en esta materia, como en casi todas, lo importante es ser consciente de que por más grande que sea el paraguas no evitaremos la lluvia.

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