Carlos García, concejal del Partido Popular en Elorrio, que alcanzó notoriedad pública por evitar con su voto que Bildu accediera a la alcaldía de esta localidad vizcaína, se incorporará en pocos días a la Consejería de Interior del Gobierno Vasco, cuyo responsable es el socialista Rodolfo Ares, para trabajar en el área de la Dirección de Atención a las Víctimas del Terrorismo, según me han confirmado fuentes del citado departamento.

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La próxima semana el consejero decidirá la función concreta que desarrollará, después de varios meses de negociaciones para formalizar la incproración, y el último detalle aún no cerrado, “que es si dependerá de Maixabel Lasa, responsable de esa Dirección, o del propio consejero Ares.

La iniciativa de que Carlos García trabajara en el departamento de Interior surgió hace más de seis meses en una conversación entre el entonces concejal del Ayuntamiento de Bilbao y el responsable del Partido Popular en el País Vasco, Antonio Basagoiti. Posteriormente, este le planteó la posibilidad al lehendakari Patxi López y al consejero Rodolfo Ares, y desde el primer momento la iniciativa fue bien recibida por ambos, según confirmaron fuentes tanto del PP del País Vasco como del PSE.

A partir de ahí, Ares, Basagoiti y el propio Carlos García fueron manteniendo reuniones periódicas para buscar el hueco idóneo en el que pudiera desempeñar una función, y todos coincidieron en que el lugar adecuado era la Dirección de Atención a las Víctimas del Terrorismo. Esta semana se ha avanzado en ultimar los detalles y, según las fuentes consultadas, antes de que termine el mes de julio se hará público el puesto concreto en el que desempeñará su labor.

Su incorporación al departamento de Interior es compatible con su actividad como concejal popular en Elorrio, localidad vizcaína históricamente en manos de la izquierda abertzale, feudo clave desde un punto de vista económico para ellos, cuya alcaldía tras las últimas elecciones pasó a manos del Partido Nacionalista Vasco (PNV), gracias al voto de Carlos García, que posibilitó la elección de la alcaldesa nacionalista Ana Otaduy, que sustituyó en el mando del consistorio a Niko Moreno, de ANV. Como consecuencia de esa decisión, Carlos García recibió amenazas, fue insultado en su toma de posesión al mencionar en su primer discurso a los concejales socialistas y populares asesinados por ETA y es objeto casi permanente de presiones de todo tipo por parte de la izquierda abertzale.

El fichaje de Carlos García por la consejería de Interior no ha estado exento de dificultades, ya que algunos miembros del PSE y de la Consejería no eran partidarios de su incorporación, e incluso en el seno del PP vasco ha generado alguna rencilla que durante estos meses el propio Basagoiti ha apaciguado. Fuentes de la Consejería consideran que García “puede desempeñar una labor importante, y cuando se haga público su fichaje se verá que va a desempeñar una función para la que está sobradamente preparado”.

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