Se ha disparado la rumorología sobre el Gobierno que hará Mariano Rajoy cuando gane las elecciones generales, si las gana, que parece lo lógico a día de hoy. En la clase periodística parece que uno no es nadie si no sabe a quién va a designar para el gabinete el que aparece como más que probable nuevo presidente del Ejecutivo. Hay una carrera de aventajados que están adelantando posibles listas, que están filtrando nombres y apellidos. Muchos saben detalles hasta de secretarios de Estado. Yo no. No se a quien va a designar el líder popular cuando llegue a La Moncloa para su equipo, pero en la última semana he hablado con tres de las personas de su entorno más cercano y me hago a la idea de algunas cosas, creo que bastante certeras. Por ejemplo.

– Detrás de muchas filtraciones de nombres hay dirigentes del propio Partido Popular deseosos de quemar nombres de posibles competidores para ocupar carteras ministeriales. Son muchos los aspirantes y van a ser pocos los elegidos, porque Rajoy piensa meter la tijera también en cuando al número de Ministerios.

– Ni el mismo Mariano Rajoy tiene conformado aún el Gobierno, y no lo tendrá hasta que se acerquen las elecciones generales, hasta que se sepa si finalmente se impone el criterio mayoritario de adelantarlas o Rodríguez Zapatero consigue imponer su deseo de agotar la legislatura.

– A una de las mujeres que más poder tiene en el PP “el jefe” le ha dicho ya que no va a estar en el Gobierno y le ha garantizado, y ella le cree, que sólo tiene claros dos nombres para otros tantos departamentos, uno de los cuales es Interior.

– Aunque no lo tiene decidido, baraja cada día con más interés la hipótesis de fusionar Interior con Justicia, y al ser uno de los departamentos que conoce bien, y uno de los “Ministerios de Estado”, tiene en la cabeza el nombre.

– A ninguno de los hombres y mujeres con los que piensa contar les ha dicho nada al respecto ni va a decírselo hasta el último momento.

Rajoy sólo tiene clara en la cabeza una lista, la de quienes por más que le hacen llegar mensajes, en general de modo indirecto, respecto a su deseo de ocupar un Ministerio, no serán ministros bajo ningún concepto.

– Quienes le conocen bien tienen muy claro que “si quieres algo, lo mejor que puedes hacer es no pedirlo. El va a tomar las decisiones y tratar de presionarle o que se te note la ambición solo puede jugar en tu contra”.

– Como criterio general, que podría tener alguna excepción, aunque es poco probable, no es a día de hoy partidario de que ninguno de los líderes autonómicos que han ganado en las últimas elecciones autonómicas abandone su Comunidad para formar parte del Gobierno central.

– Se está pensando muy seriamente si alguno de los barones o baronesas que más tiempo llevan gobernando en sus Comunidades deben abandonar estas para incorporarse al que sería su primer Gobierno. Le gustaría en algunos casos, no en todos, y sopesa los problemas que puede generarle con los no agraciados.

– Alguno de estos últimos barones, en caso de que recibiera esa llamada ofreciéndole incorporarse al Ejecutivo nacional, inicialmente tiene previsto decirle no a Rajoy, y sólo si “el jefe” le insiste y se lo plantea como necesidad para él, aceptaría.

Rajoy tiene especial interés en dejar “muy bien armado” el partido, en evitar que Génova, con él en La Moncloa, pueda convertirse en una jaula de grillos que le genere problemas en el Ejecutivo, y tiene en la cabeza una estructura de mando, con nombres y apellidos, para evitar disfunciones entre el Ejecutivo y el partido. Su memoria le hace recordar tiempos pasados en el PP y en el PSOE.

– Además, a día de hoy baraja dos nombres para un puesto que siempre es clave, el de jefe del Grupo Parlamentario, donde necesita que la maquinaria esté bien engrasada. Busca experiencia parlamentaria, autoridad interna, capacidad negociadora y buena interlocución con el resto de partidos. Puede que haya una sorpresa y que el designado no cubra sus aspiraciones ocupando el puesto.

– Aun no tiene decidido el número de Ministerios que tendrá su nuevo Gobierno. Tiene claro que va a reducir departamentos y duda de alguna de las fusiones ministeriales que llevará a cabo.

– No es descartable que incorpore a algún independiente a su Gobierno, pero no tiene tomada la decisión y de aquí a las elecciones va a jugar al despiste como hizo hace pocos día en Barcelona con una reunión con líderes empresariales.

– Lo único que envidia ahora mismo de Rodríguez Zapatero es que el presidente “maneja los tiempos”. Le reconoce a ZP habilidades al respecto y su pronóstico es que finalmente Rubalcaba conseguirá su propósito de que las generales se celebren en otoño “porque de ese modo la derrota, ineludible sean cuando sean, se la podrá cargar al debe de ZP, mientras que si se agota le legislatura las responsabilidades serían del propio Rubalcaba“.

– No va a confeccionar el nuevo gabinete pensando en cupos femeninos, pero no hay duda de que la presencia de mujeres en su Ejecutivo será importante. No tiene decididos los nombres y por lo tanto no sabe si alguna de ella será vicepresidenta.

– Sigue trabajando con la idea, ya adelantada en “Prohibido prohibir” de darle fuste al Consejo de Estado y de buscarle un sitio a Rodríguez Zapatero de modo que los ex presidentes puedan aportar su experiencia a la política nacional al margen de lo acertado o no de sus gestiones y de su ideología: “es un convencido de la necesidad de que los ex no sean floreros que se limitan a dar sus opiniones, normalmente cuando nadie se las pide y generando problemas”, y desea resolver este asunto de modo pactado con el resto de los partidos.

– Uno de los puestos a los que dedica mucho tiempo es el de Presidente del Congreso, que considera de vital importancia pensando además en la posibilidad real de que en esta legislatura haya que afrontar una reforma del reglamento de la cámara.

Rajoy está acelerando el aprendizaje del inglés, dado que su agenda internacional es cada semana más amplia y potente, y sus allegados afirman que “aunque le cuesta hablarlo dada su proverbial timidez, lo maneja ya mejor de lo que muchos piensan”.

Hasta aquí dieciocho pistas, de verdad buenas, y una anécdota curiosa. Yo no se que Gobierno va a hacer Rajoy, pero si se que hay decenas y decenas de personas tratando de colocarle el “qué hay de lo mío”, y su guardia pretoriana no saca tiempo en su labor de cancerberos del hombre más deseado política y empresarialmente de España. Otro día hablaremos de los grupos de comunicación y los periodistas que preguntan por lo suyo, que haberlos…..haylos

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