Los diputados electos del Partido Popular en la Comunidad de Madrid, reunidos en sesión del Grupo Parlamentario, eligieron ayer, a propuesta de la presidenta, Esperanza Aguirre, a Iñigo Henriquez de Luna como portavoz del PP en la Asamblea de Madrid y al ya ex consejero de Transportes, Ignacio Echeverría, como presidente de la Asamblea madrileña. Ambos nombramientos han generado polémica. El primero, porque se trata de un imputado en el “caso Becara”, y el segundo, por ser el protagonista de un error importante la pasada legislatura al negar en un debate que existiera el metrobús.

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Respecto a Echeverría, licenciado en Derecho y Administración de Empresas por Icade, con amplia experiencia en política municipal y autonómica en Madrid, el premio que ha recibido puede ser discutible, pero en absoluto comparable al caso de su colega. El error cometido en aquella sesión parlamentaria fue bochornoso, lamentable, impropio de un consejero del ramo, como bochornoso fue que todos sus colegas de Gobierno y de bancada aplaudieran y sonrieran ante el formidable patinazo de su colega. Dicho esto, sin paliativos, inmediatamente reconoció el error, pidió disculpas y reconoció que se había tratado de “una metedura de pata”. Y un error, reconocido y ante el que se perdón, no invalida a nadie para desempeñar una labor. Lo malo en la vida no es errar, sino cuando uno comete un error empecinarse en sostenerlo y no enmendarlo.

En lo que se refiere a Henriquez de Luna, la cosa cambia. Está imputado en el “Caso Becara” acusado de conceder licencias presuntamente ilegales a la tienda que da nombre al procedimiento. El apoderado de Becara era un ex diputado del PP. La causa la inició el mismo juez del “Caso Guateque” tras haber presentado varias denuncias la familia Goyeneche por considerar que Henriquez de Luna practicó el tráfico de influencias. El acusado sostiene que lleva tres años esperando el archivo de la causa y defiende su inocencia.

Es cierto que una imputación no es una condena. Pero siempre he defendido que en política un imputado debe abandonar el cargo que ostente, y desde fuera de la Administración defenderse. No me parece éticamente aceptable que alguién sobre el que pesa una acusación judicial ocupe un cargo público. Actuar de ese modo no supone reconocimiento de culpabilidad. Si después es archivada la causa o juzgado y absuelto puede volver a la actividad pública. Pero un imputado, sea del partido que sea, debe apartarse o ser apartado de la actividad política.

Y un dato. La ya ex presidenta la de Asamblea, Elvira Rodríguez, no repite siguiendo la costumbre no escrita (que me parece correcta) del PP madrileño de que en la presidencia de la Asamblea sólo se esté una legislatura. Pero en el Partido Popular están más que satisfechos con su trabajo y me cuentan que Elvira Rodríguez va a ser una de las personas que van a formar parte del equipo de Mariano Rajoy de cara a la Administración central si, como apuntan todas las encuestas, el PP gana las próximas elecciones generales.

PS.- Leo en la edición de El Mundo de hoy que el juez instructor firmó ayer un autopor el que Henriquez de Luna quedará fuera de la causa, y que le será notificado hoy al interesado. Podían haberlo dicho ayer.

PS 2.- El juez ha exculpado esta mañana a Iñigo Henriquez de Luna. Según el PP, tenía la decisión tomada desde el 25 de mayo y ha esperado hasta el último minuto antes de la toma de posesión para noticarle el auto de exculpación. Yo que Iñigo actuaría penalmente contra el magistrado. Me parece lamentable su actuación.