David Ortega y los otros cuatro ediles de UPyD en el Ayuntamiento de Madrid han anunciado que van a comunicar a Alberto Ruiz Gallardón que, en cumplimiento del compromiso adquirido en la campaña electoral, renuncian a los cinco coches con chofer y escolta que les corresponden, uno a cada concejal. Luis de Velasco, portavoz de UPyD en la Asamblea de Madrid, también renunciará a su soche oficial. Hoy se va a abordar en la Junta de Portavoces la asignación presupuestaría que le corresponde a cada grupo municipal y el personal y medios que corresponden a cada uno de ellos. Madrid es el único Ayuntaniento en el que todos los concejales disponen de coche oficial y escolta, y además de los 57 coches de los ediles hay otros 77 a disposición del gobierno municipal para incidencias. Y aunque hace un año el consistorio renunció a 33 coches oficiales, sigue disponiendo de 10 más que todo el Gobierno regional, la Asamblea de Madrid y todos los Ayuntamientos de la Comunidad juntos, 134 por 126.

Desde hace años el coste formidable en coches oficiales ha sido objeto de debate en el consistorio, pero por más vueltas que le han dado al asunto, hasta la fecha nadie había renunciado a él. Ahora UPyD da una lección, de cumplimiento de una promesa electoral y de coherencia con su discurso de regeneración y recorte de gastos. Es evidente que con la renuncia a cinco coches con sus chóferes no se resuelve el problema económico municipal. Pero estas no son cuestiones cuantitativas, sino cualitativas, y a veces estas son definitivas en la percepción que los ciudadanos tienen de la casta política. Es de esperar que este gesto cunda, y que el resto de los grupos hagan lo mismo.

PP, PSOE e IU están en un apuro. Por ahora han preferido no hacer comentarios hasta la reunión de hoy de la Junta de Portavoces, pero si no se suman a la decisión de UPyD su imagen va a quedar seriamente dañada. Es de agradecer lo que ha hecho el candidato de UPyD, David Ortega. Con estos gestos se empieza, y esperemos que no se quede en un guiño. No hay motivos por ahora para dudar de ello. Enhorabuena y que cunda el ejemplo.