Iván Chaves, “el comisionista” (III)

El hijo de Manuel Chaves anotó en la contabilidad de su empresa ingresos por este concepto

por Melchor Miralles y Javier Chicote

El 8 de septiembre de 2006 y el 8 de septiembre de 2009 el empresario Andrés Rodríguez Tapia firmó sendos contratos con Javier Olaegui de la Infiesta para las negociaciones políticas necesarias para construir un campo de golf y una urbanización en Jaén. Pero en realidad estaba contratando también a Iván Chaves, el hijo de Manuel Chaves. El Confidencial tiene en su poder un contrato privado entre Iván Chaves y Javier Olaegui por el que pactan repartirse al cincuenta por ciento todas las comisiones que consigan.

Así se presenta en dicho documento el hijo del hoy vicepresidente tercero del Gobierno: “El Sr. Chaves se dedica a la comercialización, intermediación y promoción de productos y servicios de terceros, en calidad de comisionista”.

Los firmantes acordaron la creación de la firma Núcleo de Servicios y Negocios SL, aunque también utilizarían sus respectivas sociedades, Cexmark Soluciones –de Iván Chaves- e Inverolaegui –de Javier Olaegui. Normalmente, en los trabajos donde podría existir un presunto tráfico de influencias, como en este caso, quien figura es el socio de Iván y se reparten los beneficios al cincuenta por ciento.

El promotor que contrata a los comisionistas refleja que tiene adjudicada en exclusiva la gestión inmobiliaria de la finca de Jaén denominada “Chillón”. Se trata de 1,3 millones de metros cuadrados donde está previsto construir un campo de golf, viviendas, hoteles y comercios. El socio de Chaves pacta llevarse nada más y nada menos que el 50 por ciento de los beneficios que consiga el empresario a cambio de iniciar el contacto y desarrollar y participar en las negociaciones con las administraciones competentes (…) y colaborar en las negociaciones”. Es decir, abrir las puertas de la administración para conseguir los permisos correspondientes.

Según fuentes muy cercanas al hijo de Manuel Chaves, “Iván se atribuía el éxito de estas gestiones y ha obtenido grandes beneficios en esta operación”. De hecho, un documento de la contabilidad interna de Iván Chaves, titulado “Previsión tesorería Cexmark” (su empresa), al que ha tenido acceso El Confidencial, refleja la previsión de un ingreso de 60.000 euros en junio de 2009 con la clave “Jaén”.

Además, cuando Iván Chaves, tras la llamada de El Confidencial, denunció en la comisaría de Nervión que le habían robado una serie de documentos, citó entre esos documentos los contratos a los que hace referencia este reportaje. El hijo de Manuel Chaves se ha negado a explicar por qué tiene en su poder estos documentos y si le han reportado comisiones.

La Junta, con el proyecto

El proyecto urbanístico recibió el apoyo de la Junta de Andalucía. De hecho, en abril de 2010 la Delegación Provincial de Turismo, Comercio y  Deportes le otorgó al campo, denominado “Paraíso Golf”, el estatus de interés turístico. El consejero de Turismo, Comercio y Deporte, Luciano Alonso, declaró a la prensa que el proyecto de Pradolivo está “entre los mejores” que se han presentado. Ya en octubre de 2008 Carlos Rentero, hijo del empresario Luis Rentero, propietario de los terrenos, declaró que tenían “todos los informes favorables”, entre ellos el definitivo de la Consejería de Medio Ambiente.

Pese a los parabienes de la Junta, hay un escollo a nivel municipal que está retrasando las obras. En el ayuntamiento de Jaén también gobierna el PSOE, pero gracias al apoyo de Izquierda Unida, que desde el principio se opuso al proyecto por su impacto medioambiental. De hecho, Ecologistas en Acción ha denunciado que esta operación urbanística supone “un claro desprecio al interés general de los ciudadanos al adaptarse el interés general a la iniciativa particular”.

El 24 de noviembre de 2009 Iván Chaves no estaba en su oficina. Según fuentes cercanas al hijo de Manuel Chaves, ese día Iván fue a Jaén. Casualmente, el ayuntamiento jienense votó en un pleno la aprobación inicial del Plan General de Ordenación Urbana ese mismo 24 de noviembre de 2009, trámite imprescindible para que saliera adelante el proyecto de la finca Chillón.