El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, va a aplicarle a Cataluña un rasero diferente al que aplica a otras Comunidades Autonomas, como por ejemplo Murcia, o Castilla La Mancha, por citar a dos Comunidades gobernadas la una por el PP y la otra por el PSOE. Esta es la consecuencia inicial de la visita que hizo ayer a La Moncloa Artur Mas, la primera como flamante presidente de la Generalitat. Es decir, así, en román paladino, que una vez más un Gobierno catalán obtiene de La Moncloa un trato de favor, diferente al resto de los españoles.

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Tras el video de la peculiar interpretación de la Agencia Catalana de Noticias, mi impresión. Ya sabemos que ambos presidentes pactaron ayer que la Generalitat va a poder emitir 2.500 millones de euros de deuda ya mismo, aunque a largo plazo serán más. Además, Don Artur se llevó el desbloqueo de 756 millones que el estado le debe a cataluña en concepto de inversión para infraestructuras en aplicación del Estatuto. A cambio, Rodríguez Zapatero se garantiza el apoyo en el Congreso de CiU para todas sus iniciativas relacionadas con el crecimiento económico y la creación de empleo. está en su derecho, pero es un agravio dificil de entender en otras Comunidades.

¿Por que a Murcia o Castilla La Mancha no se les autoriza a hacer lo mismo argumentando que han superado el nivel de endeudamiento crítico para 2010, que estaba fijado en un 2,4%, si Cataluña cerró el ejercico 2010 en el 3,6%? ¿Cómo es posible, en el caso de Murcia por ejemplo, si se trata de una de las Comunidades que estaba en un nivel más bajo? Es decir, que a todas las Comunidades se les obliga a aplicarse el discurso del ajuste para no permitirles endeudarse un euro más, excepto a Cataluña. ¿Por qué este agravio comparativo? ¿Qué tienen los catalanes que no tengan los demás? ¿Qué mensaje se lanza a Europa, al señor “Mercados”. Y siguen hablando de las relaciones entre España y Cataluña como si Cataluña no formara parte de España. Y va Mas y tiene el valor de decir que espera que no se interprete lo sucedido como un intercambio de votos. No, no es un intercambio de votos, es la consolidación de una formidable injusticia y la consumación de un impresentable ejercicio de insolidaridad.

Estaba escrito en este blog y en otros medios. Con este nuevo Gobierno de la Generalitat se va a hablar menos del derecho a decidir porque el objetivo, abiertamente, es la pasta, la pasta y la pasta. La nuestra, la de todos los ciudadanos, claro, no la de Rodríguez Zapatero y Artur Mas. La pasta es lo que importa, más allá de los principios. Pero ojo, que también está escrito. Una vez pillada la pasta, volverá el discurso identitario, regresará el rollo victimista y nos lanzarán de nuevo los reproches a los centralistas por tratar de aniquilar el derecho a decidir. Porque la Constitución y el respeto a las normas son algo secundario. Así nos luce el pelo.

PS: Mañana hablaremos de ETA, Batasuna, Sortu y el Gobierno