Los gravísimos acontecimientos que se han vivido en las últimas semanas en Murcia merecen, creo, una reflexión serena que estoy echando de menos en la casta política y en los principales medios de comunicación españoles. No oculto que estoy estupefacto, y preocupado a la vez. Porque lo que está sucediendo en Murcia lo percibo como un síntoma de una enfermedad que puede terminar siendo grave, que grave, gravísima, si no se actúa a tiempo y con sensatez y ejemplaridad (no me cansaré de repetirlo). Veamos una somera recapitulación de los hechos.

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– En diciembre, el presidente de la Comunidad Autónoma, Ramón Luis Valcárcel, establece recortes presupuestarios importantes como consecuencia de la crisis y de decisiones presupuestarias del Gobierno central que no han favorecido en nada a esta Comunidad, incluso, en mi opinión, que le han perjudicado, ya que Murcia es de las CC.AA menos endeudadas de España (el 7% del PIB regional frente al 43% del nacional). Los funcionarios se vieron afectados en algunos aspectos como los complementos salariales y se redujeron los liberados sindicales.

– El PSOE murciano critica severamente los recortes pese a que el presidente José Luis Rodríguez Zapatero elogiaba públicamente a Valcárcel. Los sindicatos, principalmente UGT y CCOO comenzaron una campaña de crítica severísima al presidente de la Comunidad en público y en privado. Begoña García Retegui, candidata del PSOE, llegó a acudir a una convocatoria ilegal en la puerta del domicilio particular de Valcárcel. Se suceden los incidentes, manifestaciones ilegales incluidas, en diversos lugares de la provincia, protagonizados fundamentalmente por personas vinculadas a los sindicatos, que llegan hasta el punto de que dos consejeros son insultados y amenazados y a la hija del presidente murciano se le lanzan huevos y se la insulta en su domicilio.

– La tensión crece durante el mes de diciembre y lo que llevamos de enero. La Delegación del Gobierno no refuerza la seguridad de los altos cargos del Gobierno murciano. El PP denuncia en diversos foros el clima de acoso que padece la Región y el PSOE, a través de varios portavoces, entre ellos el ministro de Fomento, José Blanco, acusan al PP de echar leña al fuego con sus declaraciones, en vez de censurar sin matices a los protagonistas de los incidentes.

– El sábado pasado, el consejero de Cultura y Turismo del Gobierno murciano, Pedro Alberto Cruz, sobrino de un primo de la esposa de Valcárcel, es víctima de una salvaje agresión por parte de tres individuos que, con un puño americano, le provocan graves lesiones al golpearle la cabeza. El delegado del Gobierno en Murcia, Rafael González Tovar,  califica el hecho de “incidente” en unas declaraciones que bien merecían un cese fulminante.

– Desde el PP se producen diversas declaraciones de cualificados dirigentes del partido que de forma sibilina, indirecta, responsabilizan al Gobierno, pero lo hacen acusándole de haber creado un caldo de cultivo que ha degenerado en esa agresión salvaje.

– Medios importantes en España, considerados progresistas o socialdemócratas, publican textos que evidentemente justifican la agresión al consejero. El diario “El Periódico de Cataluyna” publica como “comentario más valorado” en su edición digital: “Condeno rotundamente la violencia, aunque haya que reconocer que con la pinta que tiene, yendo de sobrinísimo y siendo del Partido Privilegios, probablemente sea un sinverguenza. Una lástima que el Partido Privilegios quiera crear crispación por esta lamentable inciodente. espero que se recupere sin problema“. Y dos comentarios en “El Pais” digital: “Es saludable que se purgue al sistema de vez en cuando… Esto solo es el principio”, y “Vamos a fabricar un martir…y después pegaremos fuego al Reichtag perdon al parlamento, seguidamente cierta prensa dara la culpa a las juventudes de izquierdas ,nacionalistas ó monárquicas. imprimiremos Mein kampf versión Joseph M. Assnar y a desfilar al paso de oca bajo palio…”.

– En La Gaceta, ayer, leíamos el editorial: “Puño de hierro, guante de seda. Así, literalmente (el puño de hierro americano contra el rostro del consejero de Cultura de Murcia) ha envenenado la izquierda la convivencia, aprovechando un momento difícil para España, atenazada por una triple crisis: económica, institucional y moral. La maniobra es refinadamente maquiavélica. Consiste en tirar la piedra de la crispación, esconder la mano y endosar la responsabilidad a la víctima“.

– Ayer, el ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui, en un desayuno informativo de Europa Press dice: “Condeno la agresión del consejero del Gobierno murciano… Creo que han sido unos locos quienes lo han hecho…Pero utilizar este hecho gravísimo como oportunidad  de agresión al Gobierno o al PSOE casi llega al mismo nivel de agresión”. Y la delegación del Gobierno en Murcia ofrece, ¡¡a buenas horas!!, escolta policial a los consejeros del Gobierno autonómico.

– La Policía detiene ayer tarde en Murcia a José David Baño Lorente como presunto autor de la agresión. Se trata de un ultra que fue detenido en 2008 tras protagonizar unos incidentes violentos en Alicante, en un estadio de fútbol, hechos por los que fue condenado a una multa de 3.000 euros por infringir la Ley del deporte. La Policía relaciona al detenido con grupos extremistas de izquierda y busca todavía a las dos personas que le acompañaban cuando agredió al consejero.

Creo que tras unos hechos delictivos gravísimos se han producido reacciones políticas y mediáticas graves. No me han gustado nada en el PP reacciones equivalentes a las que hemos vivido en los EEUU de Norteamerica culpando al Tea Party del asesinato de seis personas y los disparos que dejaron gravemente herida a una representante demócrata. Me alarmaron ayer las palabras del ministro de la presidencia criticando estas reacciones en el PP diciendo que es “casi llegar al mismo nivel” que el de quienes le reventaron la cara al consejero. Me parecen lamentables e irresponsables algunas opiniones expresadas en medios de comunicación de los denominados “grandes” o “de calidad”.

Un dislate. Un disparate. Una irresponsabilidad. Caldear asi a los fieles seguidores de cada partido es una barbaridad que podemos terminar pagando carísimo. Una cosa es el debate político, la contienda partidaria, el intercambio de pareceres, la discrepancia, todo lo radical que se quiera y otra la violencia. No hay que exagerar los acontecimientos para exigir responsabilidades, como no hay que minimizarlos para atenuarlas. El PSOE no es culpable de la agresión al consejero Cruz mientras no se demuestre lo contrario. Los sindicatos tampoco. Los culpables son quienes le golpearon. La agresión es un hecho de extrema gravedad. En las semanas previas a la agresión se venían produciendo incidentes violentos, protagonizados principalmente por sindicalistas, que debieran llevar a la reflexión a los dirigentes de las centrales, como deben reflexionar los dirigentes políticos, y los periodistas que les jalean, acerca de las responsabilidades sociales que tenemos ambas profesiones y el papel que debemos jugar cuando en la calle un colectivo del tinte que sea comienza a perder los nervios. Lo sucedido en Murcia es un síntoma de que algo no se está haciendo bien y puede tener consecuencias tan previsibles como desgraciadas.

Si se acredita que los agresores (el detenido y sus acompañantes), tienen alguna vinculación con los sindicatos o con el PSOE, que la Justicia actúe sin contemplaciones contra todos ellos. Pero por ahora lo que estaría bien es escuchar a todos quienes se han excedido en su manifestaciones pedir disculpas por sus palabras. Sería una buena muestra de cordura. Se empieza reventándole la cara a un consejero y esto puede terminar como el rosario de la aurora. Sensatez, sentido común, elegancia y ejemplaridad. Para Murcia y para todas España. Creo que no es mucho pedir.