Algunos medios, muy especialmente El Mundo, vienen insistiendo en que Alfredo Pérez Rubalcaba va a ser el sucesor de José Luis Rodríguez Zapatero, y aventan la teoría de que incluso el presidente podría estar trajinándose una salida a lo Leopoldo Calvo Sotelo, de modo que no acabaría la legislatura y abandonaría el Ejecutivo dejando al frente al todopoderoso triministro. Cábalas y conjeturas. Tras consultar con fuentes solventes próximas al presidente y al entorno de su familia política, me atrevo a afirmar, con base en esas informaciones, que a día de hoy APR descarta de modo “categórico” tal hipótesis.

El cántabro comenta con sus más íntimos que no contempla la solución interina al estilo de lo que hizo Adolfo Suárez con el golpismo activo, y va más allá: no tiene a día de hoy intención alguna de ser el candidato de las próximas elecciones generales frente a Mariano Rajoy, y sólo si se lo pidiera el partido, aceptaría ese caramelo envenenado. Y no vayan a creer que es por modestia, porque esté cansado, porque como antiguo atleta conocedor de la distancia rápida y el fondo, esté al final de su carrera, como sugirió el fin de semana. No. Es un hombre listo, taimado, peligroso, experto en el análisis, lleva la política en el adn, conoce a su partido mejor que a su familia y tiene claras algunas cosas. A saber, que no hay candidato, salvo milagro, capaz de ganarle a Rajoy como cabeza de lista de este PSOE; que el aparato del partido le respeta y le teme, pero no le quiere; que tendría dificilísimo ganar un Congreso o unas primarias; que nadie en España ha ganado unas elecciones con 61 años y, por último, que tiene demasiados asuntos oscuros en al armario, algunos con la patita asomando, como para ser la persona idónea para afrontar una campaña tras haber sido el hombre fuerte del peor Gobierno de la democracia española. Escrito queda, y no me costará reconocer que mis fuentes y yo estábamos equivocados si al final vemos a APR de inquilino de La Moncloa o de candidato.

BORRADOR INSUFICIENTE PARA LO QUE ESPERABA EL GOBIERNO

Pero como Rubalcaba es el hombre de moda, sigamos con sus cosas. No para el hombre fuerte del Gobierno que en cada encuesta se hunde un poco más. Mientra obligaba al ministro de Justicia, Francisco Caamaño, a tragarse el sapo de una prórroga del estado de alarma que va a utilizar el Gobierno como elemento de presión para resolver la negociación de un convenio colectivo (¡¡toma democracia!!, y aquí nadie dimite ni aunque se le obligue a comulgar con ruedas de molino), maniobraba en la oscuridad en relación con ETA. El Gobierno sabía que los terroristas tenían preparado un documento muy importante respecto a su futuro, y a través de sus cauces de diálogo/negociación pactaron que no se hiciera público este fin de semana debido a la crisis en que está sumida España. ETA esperará mejor momento mediático y a día de hoy no tiene fecha, pero ayer desde Presidencia e Interior se filtraba soto voce a los periodistas que será después de Navidad o, incluso, después de Reyes.

Algunos especialistas de la lucha antiterrorista consideran que ETA va a hacer público un documento en el que dará satisfacción a quienes elaboraron la Declaración de Bruselas, anunciando un cese de la actividad terrorista “verificable”. Otros consideran que el motivo del retraso no es que el foco mediático esté ahora en la crisis y la excepcionalidad por la suspensión de garantías constitucionales, sino debido a que el primer borrador era “insuficiente” para lo que esperaba el Gobierno y, a través de la vía Txusito, Jesús Eguiguren et al, tratan a la desesperada de que el manifiesto etarra no sea la guinda navideña que termine de dinamitar la ya de por sí escasísima credibilidad del Ejecutivo presidido por José Luis Rodríguez Zapatero y el vicario Rubalcaba.

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Esta antología del disparate que nos proporciona el Gobierno cada día desde hace meses tuvo su guinda el pasado martes. Lean esta secuencia. Carme Chacón, ministra de Defensa, aspirante ella sí a sucesora de ZP al frente del PSOE, viajaba a Nueva York el pasado viernes junto a su marido, Miguel Barroso, en el vuelo 6251 que salió de Madrid a las 13,40, asientos 7A y 7C de Business. El domingo a las 21,30, tras pasear por la ciudad junto a Felipe González y su compañera, Mar García Vaquero, los cuatro cenaron en el magnífico y clásico restaurante japonés Nobu de la 40 W con la 57th. Mesa para cuatro, de las que dan a la cocina. Los chicos a un lado, las chicas enfrente. Carme enfrente de Felipe, Mar frente a Miguel. Ellas se enseñaban mensajes de sms en sus móviles cada poco. Felipe con chaqueta de pana gris y camisa blanca. Mar, jersey color camello y pantalón clásico. Carme con vestido negro y Miguel jersey gris. Menú degustación y postre compartido. En un momento dado, Carme le dice a Felipe algo así como: “Este nos hunde. Nos ha engañado a todos. Pero a mí no me la juega más. Yo se lo que quiero y como conseguirlo”. La respuesta de Felipe, sonriente, gracejo entre andaluz y sudaca: “Juega la partida sabiendo que lleva cartas marcadas. Y tampoco te fíes en Ferraz de quienes dicen apoyarte. Eres la persona y por eso te temen, ¡¡puta!!”, expresión, no se equivoquen, que no se refería a su interlocutora, sino que constituía una mera exclamación que el ex presidente emplea desde hace tiempo, desde que se hizo asesor áulico de Carlos Slim hasta el punto de sudaquizar su lenguaje con una mezcla de mejicano, colombiano y venezolano, un suerte de mix de Carlos Andrés Pérez, Slim y García Márquez.

El lunes, con la que estaba cayendo en una España en estado de alarma, con buena parte de los derechos constitucionales suspendidos, ambos, González y Chacón, recuerden, ministra de Defensa, coincidieron con Tony Blair y Bill Clinton en un coloquio organizado por el Center for American Progress y la Fundación Ideas en el que analizaron la situación que vive el autodenominado movimiento progresista en Estados Unidos y Europa, y coincidieron en el mensaje para “aplacar la retórica conservadora y recuperar el espacio perdido frente a la derecha y su política del miedo”. El diario El País publicaba ayer una reseña del acto con una foto en la página 12, en la que curiosamente se cortó a la ministra Carme Chacón, que estaba sentada junto a Clinton (en el original de la agencia Efe si aparece) con un texto de Sandro Pozzi en el que tampoco se mencionaba la presencia en el acto de nuestra ministra.

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El martes, mientras el Gobierno se reunía en Consejo de Ministros extraordinario y decidía solicitar a las Cortes la prórroga del estado de alarma, la ministra Chacón seguía en Nueva York, y se entrevistaba con el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, con el que despachó sobre asuntos relacionados con la piratería en el Indico y la decisión de mantener un año más al general español Alberto Asarta al frente de los Cascos Azules desplegados en Líbano (Unifill). Parece broma, pero es verdad. El presidente suspende su presencia en la Cumbre Iberoamericana y la ministra se va a Nueva York a parlamentar junto a Felipe sobre como recuperar el espacio perdido por la izquierda, con la que nos está cayendo a los españoles.

Pero el asunto no se queda aquí amigos. El Consejo de Ministros celebrado en el Congreso, aprueba el martes por la tarde solicitar a la cámara la prórroga del estado de alarma hasta el día 15 de enero, ¿a propuesta de quien?……….. ratatatatatatatatatataplan……… ¡¡¡¡de la ministra de Defensa, doña Carme Chacón!!!!!!, que no estaba presente siquiera en la reunión extraordinaria del Ejecutivo. Así son las cosas, así sucedieron. Estado de alarma, sí, el estado en el que nos tiene este Gobierno desde hace meses como consecuencia de su impericia, su irresponsabilidad y su frivolidad insoportable.


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