Julian Assange, fundador de Wikileaks, no aguanta preguntas incómodas. El, un tipo que ha revolucionado el mundo de la comunicación sacando a la luz trascendentes datos e informaciones reservadas que han puesto en graves apuros al Gobierno de los EEUU, el gran defensor de la libertad de expresión, dejó plantada, compuesta y sin más respuestas a Atika Shubert, periodista de CNN, cuando en la entrevista que le estaba realizando comenzó a formularle preguntas incómodas.

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Soy un admirador del trabajo que Assange está haciendo con Wikileaks, pero su comportamiento es un grave error que debe reparar. Quienes ejercemos el periodismo debemos ser los primeros en respetar la normas elementales de la profesión. Que Assange no acepte preguntas sobre hechos relevantes me parece intolerable. Primero se enojó cuando Shubert le preguntó acerca de supuestos problemas internos y disidencias en su organización, y le inquirió con sorna acerca de la fiabilidad de sus fuentes de información, y le dijo que ese no era un asunto que tuviera interés. Cuando le planteó que existen  cargos por violación en Suecia contra él, y le preguntó acerca de su situación de ilegalidad en el país escandinavo, Assange calificó la entrevista de nada seria, se levantó y se fue del estudio.

Sin conocer los detalles, tengo la impresión de que Assange puede tener razón en que lo sucedido en Suecia es posible que sea, como él ha dicho, una campaña de “trucos sucios” para acabar con su prestigio. No me extrañaría. Pero ello no obsta para que su comportamiento ante la periodista me resulte intolerable. Si no quiere hablar, que no conceda entrevistas. pero si uno acepta sentarse cara a cara con un periodista delante de las cámaras, mientras no se le falte el respeto, debe responder a lo que se le pregunte, más aún cuando se trata de asuntos relevantes para la opinión pública.

Assange ha cometido, en mi opinión un grave error que no devalúa sus éxitos en Wikileaks, pero deteriora su imagen. Y, además, me parece poco inteligente y refuerza las tesis de quienes desde dentro de su organización le acusan de comportarse de forma dictatorial.