Nervios. Tensión. Preocupación. Los sindicatos UGT y Comisiones Obreras viven horas sombrías. La organización y el resultado de la huelga general convocada para el próximo día 29 les ocupa hasta quitarles el sueño. Pero ahora mismo tienen todas las alertas activadas para proteger a la casta. El anuncio de Esperanza Aguirre, la lideresa popular, de meter el tijeretazo a los sindicatos, ha puesto en marcha a los líderes sindicales y a los generales que mueven las tropas.

Desde el pasado lunes, Cándido Méndez e Ignacio Fernández Toxo han dado ordenes a sus más fieles escuderos y guardianes de la ortodoxia decimonónica en que se mueven en ambas casas para que se de prioridad a la defensa de los liberados.

Rosa María Moreno, secretaria de organización de la Federación de Transportes, Comunicaciones y Mar de la UGT ha sido encargada de coordinar a las huestes en defensa de lo indefendible. Tres personas que la han escuchado hablar en las últimas cuarenta y ocho horas me cuentan que está encendida: “Tiene un cabreo africano y va a por Esperanza y la caverna mediática que la apoya. Se van a enterar”.

Rosa María Moreno es especialista en movilizaciones. Como bien recordaba ayer Carlos Segovia en El Mundo, fue la encargada de poner prietas las filas a un millar de afiliados para que asistieran, en sus horas de “trabajo”, a un acto de apoyo al juez Garzón en la Universidad Complutense de Madrid. Y lo hizo sin cortarse un pelo: convocó al personal a través de un correo electrónico.

Bien, pues la buena de Rosa María Moreno ha dado órdenes a sus más fieles, cuidándose mucho esta vez de dejar rastro por escrito, para que las cifras que el PP reclama por tierra, mar y aire no salgan a la luz. Van a presionar al Gpbierno para que siga mareando sine die a los populares en el Congreso de los Diputados. Y, además, ha puesto en marcha la maquinaria sindical en otra dirección.

Según me explicaban esas tres personas, dos de ellas militantes de UGT y una de CCOO, “los jefes quieren recabar datos de todo tipo respecto a dirigentes del PP y periodistas, sobre todo de carácter económico/profesional, para sacar el ventilador y tratar de desacreditarles. Buscan cuentas corrientes en el extranjero, Sicavs, adjudicaciones públicas en el ámbito familiar, adjudicaciones a empresas afines…. Quieren tratar de evitar que los liberados puedan perder su puesto y en esta batalla están dispuestos a dejarse muchos pelos en la gatera”.

En la mañana de ayer se celebró una reunión de máxima reserva, en un lugar privado a salvo de cámaras y curiosos, de cualificados dirigentes de los dos sindicatos para diseñar la estrategia defensiva. Durante la reunión, uno de ellos consultó telefónicamente con Cándido Méndez una acción concreta que desean llevar a cabo, especialmente agresiva (no físicamente, of course, no se me enfaden más los sindicalistas) y de impacto mediático, que pretenden llevar a cabo contra Aguirre en diferentes empresas públicas de la Comunidad, incluida Telemadrid. Y no recibieron el visto bueno…. por ahora.

Pero la lideresa popular va a por todas y no piensa modificar su decisión de reducir en el entorno de 2.000 el número de liberados sindicales en las empresas públicas de la Comunidad, y de rebajar las horas por delegado desde las actuales 75 a 40 mensuales, lo cual puede suponer un ahorro de más de 70 millones de euros, que no está nada mal.

Trinidad Jiménez insiste en considerar una “sectaria” a Esperanza Aguirre, y aprieta la maquinaria de sus elecciones primarias. A mí me parece más sectario, y se lo dije ayer a Trinidad, proteger los intereses de la casta de liberados por encima de los intereses de los trabajadores.

Se avecinan días de dura batalla. Los liberados sindicales mandan mucho. Y son conscientes de que en la calle Génova, sede del PP, no sólo se apoya a muerte la iniciativa de Esperanza Aguirre, sino que, al ritmo gallego de Rajoy, se prepara la siguiente batalla: estudiar a fondo para recortar lo que sea necesario en relación con los cursos de formación de desempleados. Primero quieren saber de verdad quien los imparte, quien los cobra y cómo se reparte ese dineral. Después habrá que meter la tijera. Y, como me decía ayer por la tarde un cualificado dirigente del PP, “entre medidas pueden surgir sorpresas y, quien, sabe, más de un escándalo. A lo mejor Gürtel se queda pequeño y la risa cambia de barrio”.

Y, además,  Cándido Méndez advertía ayer a un colega de UGT en términos más o menos parecidos a estos a la salida de una reunión: “Si nos buscan nos encontrarán. Se que en breve, además de a por los liberados, van a entrar a saco en tratar de jodernos la pasta con lo de los cursos de formación. Y eso si que no. Las palabras de ZP en Oslo no nos van a ayudar nada. Incluso me temo que saque ahora ese asunto para jodernos por la putada del día 29. Pero que se ande con cuidadito, que con las cosas de comer no se juega”.

Pues así están las cosas. Espadas en alto. Y de aquí al día 29 habrá novedades. Aunque el asunto de los liberados acaba de empezar y va a ser recurrente durante todo el curso.

PS 1.- Trinidad Jiménez lleva toda la semana priorizando la preparación minuciosa de su presencia el próximo sábado en el plató de La Noria de Tele 5. Los cerca de 3 millones de espectadores que su equipo prevé que la vean le interesan enormemente.  Cree que va a ser su mejor acto de campaña, aunque en las primarias solo voten los militantes.

PS 2.- En Valencia también siguen espadas en alto. El PSPV-PSOE peleando contra el socialista Asunción y el PP diseñando la estrategia en torno a la defensa jurídica en el asunto Gürtel. Hablaremos de ello.

PS 3.- Jaime Lissavetzky trabaja ya a tope en recabar ideas para su campaña frente a Gallardón. Sabe que no va a ganar, pero con la eficaz ayuda de su mujer, Pilar, pretende incorporar a su think tank de campaña a personas de todas las ideologías y edades, sobre todo jóvenes, para preparar un programa que será su guía de actuación durante los 4 años que va a estar en la oposición en el Ayuntamiento.

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