Me encanta el baloncesto. ¡Ay, el baloncesto! Por muchos motivos. Pero si indago hasta el final conmigo mismo, quizá el esencial es que es el deporte que me hace volver a sentirme niño, regresar al patio de frío cemento del Colegio San Patricio. Y porque jamás di el nivel para formar parte del equipo de verdad, y ello me sirvió de estímulo en mi vida para decirme que nunca más me cerrarían una puerta que deseaba abrir. Y porque gracias a este deporte he vivido algunas experiencias imborrables y he conocido a alguien esencial en mi vida.

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