La imagen es de película entrañable. Los autobuses escolares amarillos a los que la tendencia convirtió en moda. La vereda. Las ramas otoñales. Podría hasta ser un punto bucólica. Pero la señal advierte peligro. Por los antecedentes, sería. Que son muchos. Zona libre de drogas. Zona libre de armas. Más que una señal era un sueño. Porque había armas. Al menos un arma blanca en manos de un adolescente que la lió parda en el instituto.

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