La imagen puede recordar a una melé de rugby, pero a lo bestia. Porque lo es. Bestia. Compatriotas, hermanos, quizá familiares, con los rostros desencajados, en la pelea, en la calle. Y como siempre, una bandera en medio. Rusos nacionalistas radicales próximos al Gobierno de Kiev frente a tártaros y cosacos pro rusos. Al límite de la guerra civil.

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