Queridas amigas y amigos, conocidas y conocidos. Unas pocas palabras para deciros simplemente que estoy abrumado. Abrumado, sí. Era consciente de que contábamos con mucho cariño vuestro. Pero lo que llevo viviendo desde ayer desborda todo lo que jamás imaginé. Me gustaría de verdad poder responder uno a uno a todos quienes a través de Twitter, correo electrónico, whatsup, este blog o sms me estáis trasladando vuestra solidaridad, vuestro afecto y vuestro respeto tras el cierre de ABC Punto Radio y el final de Cada Mañana Sale el Sol. No tendría tiempo. Tendría que dedicar varios días. Estoy desbordado y abrumado.

Me he ido de Madrid a descansar. Voy a estar prácticamente fuera de la circulación dos semanas, hasta el 1 de abril. Necesito descansar mi cuerpo y mi cabeza. Pensar. Y ponerme en marcha el 1 de abril para seguir mi camino profesional al servicio de vosotros, oyentes, lectores, televidentes, ciudadanos que recibís información y opinión a través de nosotros, los periodistas.

Como no doy abasto para responder uno a uno a todos escribo estas líneas desde la orilla del Mediterráneo. Me he venido en una huída y en una búsqueda de tranquilidad para la reflexión. Entre los que me habéis escrito hay familiares, amigos, conocidos y desconocidos.

A todos gracias de todo corazón, sinceras y emocionadas. Os doy mi palabra de honor de que mi agradecimiento es formidable, inmenso. La radio me ha descubierto un medio que desconocía. De una calidez y una proximidad con vosotros que me ha cautivado y enamorado. No sé si volveré a poder hacer radio. Si sé que me encantaría. Y que me ha hecho más feliz que nada en esta bendita y canalla profesión.

Tenéis mi respeto, mi cariño y mi admiración. Y ya no me quedan palabras para agradecer tantas muestras de afecto hacia mi persona y hacia mi equipo. No os oculto que estoy muy orgulloso de ellos. Sin mi equipo, el mejor, yo sería nada. Ellos han hecho posible esto. Gracias también en su nombre.

Escribiré algún día en este blog. Los miércoles tendréis aquí mi columna de ABC. Tuitearé, pero poco. Necesito estar con los míos y conmigo mismo. Sé que lo entendéis. No me lo tengáis en cuenta. El 1 de abril otra vez al lío, a buscar un hueco. En la pelea.

Gracias de verdad, por hacerme sentir tan inmensamente feliz. Mis respetos. Os quiero