El PSOE comienza la digestión de la derrota con un partido en quiebra, Patxi López le hace el trabajo sucio a Rubalcaba, Carme Chacón le expresa su formidable cabreo al presidente Rodríguez Zapatero y sigue trabajándose a la militancia de cara a unas primarias que hoy no se sabe si se van a celebrar, el presidente no alcanza a tapar las múltiples vías de agua que se le han abierto, los barones, de derrota en derrota hasta la derrota final, tratan de salvar los muebles, miles de asesores y designados a dedo preparan las maletas caminito del paro y se prepara un Comité Federal para el sábado que va a estar más calentito que la casa del Gran Hermano los días de nominaciones. Los cuchillos no es que estén en alto, es que han sido afilados y se mueven en todas las direcciones. No se salva ni dios. Pero, ¿y el PP? Pues comenzando la gestión de la victoria, la mayoría de los líderes inician hoy unos días de descanso para recuperarse del desgaste de la campaña electoral y preparándose para las generales, pero con algunos problemas internos y muchas preocupaciones en los líderes regionales que han ganado las autonómicas.

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Para empezar, tímidamente, como sucede en los partidos cuando el viento es favorable y huele a victoria en todos los rincones, comienzan a escucharse voces que reclaman a María Dolores de Cospedal, victoriosa nueva presidenta de Castilla la Mancha, que dimita como secretaria general para dedicarse en cuerpo y alma a su nueva tarea refrendada por las urnas. Se argumenta que, aún existiendo precedentes en todos los partidos, en un momento como este, no parecería sensato que mantuviera su multiempleo como presidenta de una Comunidad Autónoma, secretaria general del PP, senadora y diputada regional. Por una cuestión de imagen, por respeto a sus conciudadanos manchegos, por austeridad y por no abrir ningún frente de batalla interna en el partido.

Adelanto que ella está por la labor de renunciar. Uno de sus colaboradores más cercanos me lo dijo ayer clarito: “No va a dejar la secretaría general, de ningún modo, no tiene por qué hacerlo, y Mariano no está en disposición de pedírselo después de haber sido una de las artífices del éxito electoral. Eso son cosas de los envidiosos y de los que ahora quieren colocarse de cara a las generales, pero no hay caso, ella presidirá su Comunidad y seguirá al frente de la secretaría general, no hay dudas. Ella está preparando ya su discurso de investidura y su equipo de gobierno”. Rajoy, aprovechará un fin de semana british para alejarse un poco, pero inicia unos días de descanso teniendo claro que María Dolores seguirá con su despacho y sus galones en Génova. Es poco dado a los cambios cuando las cosas funcionan, y considera que la voz de las urnas ha sido nítida en refrendar su estrategia de perfil bajo. Quienes en el seno del PP están convencidos de que sería aconsejable el relevo no van a tener, intuyo, bemoles, para librar una batalla a campo abierto, y se limitarán a la batallita de las filtraciones sin atreverse a dar el paso, y se limitarán a recordar las palabras de Rajoy, aquellas de que ahora lo que toca es ponerse a trabajar cada uno en su Comunidad dedicando todas las fuerzas a sacar a España de la crisis. Pues eso.

LA COSA NO ESTA GANADA, QUEDA MUCHA TELA QUE CORTAR

Javier Arenas, reforzado una vez más en Génova tras el éxito de Andalucía en general, y Sevilla en particular, tampoco es partidario de cambios internos sustanciales, y sólo es partidario de reforzar el equipo, de empezar a hacer visible lo que sería el equipo del futuro Gobierno, incorporando quizá a alguna persona en el área económica, y aquí surgen los nombres de siempre, con Guindos a la cabeza y con Pizarro con pocas ganas de regresar al escaparate pero con muchos dirigentes en el partido convencidos de que Rajoy debiera recuperarle para la primera línea de batalla.

El líder andaluz del PP es de los que no cesa de repetir que hasta las próximas generales, sean cuando sean, agote la legislatura Rodríguez Zapatero o disuelva las cámaras para convocar elecciones, “la cosa no está ganada y queda mucha tela que cortar. Nuestro mayor enemigo puede ser la confianza. Ojito que hay que seguir en la brecha y queda mucho camino, y el adversario es peligroso. Hay precedentes y debemos tener la lección bien aprendida”.

Y, además, hay preocupación en Génova por el resultado que arrojen las “auditorías de infarto” que María Dolores de Cospedal en Castilla la Mancha, Luisa Fernanda Rudí en Aragón, José Ramón Bauzá en Baleares y quien sabe si al final también José Antonio Monago en Extremadura y Soria en Canarias van a poner en marcha. Quieren conocer a fondo las cuentas públicas, todos los detalles de las sociedades y empresas públicas para conocer la realidad de las cuentas y cual es el nivel real de la deuda y el déficit. Y se temen lo peor. Que se repita lo sucedido en Cataluña. Que la realidad sea peor de lo que nos contaban los presidentes socialistas, que no haya ni para pagar las nóminas de junio. Y para aplicar los planes de austeridad y control de gasto prometido previamente hay que tener los datos reales.

Y ha comenzado, o por ser más precisos, continúa pero con más intensidad, la ronda de peticiones del oyente; arrecian las llamadas preguntando “qué hay de lo mío”; ahora, tras la victoria, en todos los feudos donde van a gobernar, va a haber contrataciones y designaciones de confianza en empresas públicas, y el rosario de candidatos es interminable. Correligionarios, simpatizantes, amigos de la hora undécima, pelotas varios y variados buscan su sitio y se ofrecen hombres y mujeres por doquier. Abogados, empresarios, ingenieros, constructores, periodistas…… En cada esquina surge alguien, “ya sabes que he estado siempre ahí, apoyando, en la sombra, pero a tu lado”, “para lo que quieras”, “tengo lo que necesitas”, “contigo al fin del mundo”, “no tenía duda de que ganabas”, “puedo ayudarte, ya sabes que soy de los vuestros”, estos son mensajes que han arreciado por tierra mar y aire, por sms, correo electrónico y de viva voz. Sin pudor. Sin esconderse. Hay codazos por arrimarse a la sombra del poder y de los cargos de confianza, hay demasiados que sirven para un roto y un descosido. Y de la capacidad de los líderes populares para detectar el talento y no la servidumbre, para cribar entre el servicio público y el servirse de lo público, para diferenciar entre la lealtad y el servilismo depende la eficacia de la gestión y la posibilidad de que en unos meses estemos hablando de nuevos gurteles y cosas por el estilo. Gestionar adecuadamente las victorias, cumplir con los compromisos adquiridos en los programas, hacer realidad las promesas electorales es más importante y muchas veces más difícil que digerir las derrotas.

PS.- Les espero esta noche a las 22 horas en Telemadrid, donde estrenamos “Con voz y voto”, un debate de actualidad en el que 100 ciudadanos seleccionados por Ipsos, que representan una muestra fiable de la opinión de los madrileños, responderán en directo a una encuesta sobre los asuntos políticos más candentes y opinaran junto a los analistas y a nuestro invitado de esta noche, Vicente del Bosque, seleccionador nacional.

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