La ministra Carme Chacón ha vuelto a poner de plena actualidad el debate sobre la sucesión de ZP y ha puesto de los nervios a muchos en el PSOE al lanzar su candidatura con el argumento, ya utilizado hace unos meses en una entrevista en el Espejo Público de Antena 3, de que España está preparada para tener una mujer presidente y catalana. El presidente de Extremadura (¿Hasta cuando?) Fernández Vara, respondió a toda prisa: “España está preparada para tener un presidente extremeño”. Rubalcaba sigue a lo suyo, tratando de ponerse de perfil. Guerra reaparece para recordar que lo fundamental no es ser mujer, catalán o extremeño, sino estar preparado para esa responsabilidad y el presidente Rodríguez Zapatero cada día más cabreado y mas silencioso respecto a sus planes que, a día de hoy, insisto, a día de hoy, son los de volver a ser candidato.

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Rubalcaba, cada día más abrasado por el Faisán y por la que se avecina con la legalización o no de Sortu, Tribunal Supremo y Tribunal Constitucional mediante, atraviesa un mal momento, y no sólo le ha puesto la proa sucesoria el propio Rodríguez Zapatero; además tiene a los más conspicuos partidarios del zapaterismo, léase Trinidad Jiménez, José Blanco, Caldera y compañía empeñados en hacer campaña interna en su contra. Y pone en marcha el juego sucio enviando a través de medios amigos el mensaje de que el partido “se precipita al vacío” si hubiera primarias con varias candidaturas en liza.

Y en lo que parece que hay unanimidad, al menos hasta ver que pasa en las elecciones de mayo, hasta donde llega el desastre que se avecina, es en dos cosas: en que las legislatura llegará hasta el final en marzo de 2012 y que habrá primarias o un Congreso para elegir sucesor si ZP no se presentara, o sea, que ha sido definitivamente abortada la posibilidad de que el presidente buscara un momento tras las municipales y autonómicas para abandonar, colocar a Rubalcaba en la presidencia y por esa vía  forzar a que fuera candidato por unanimidad. Y ZP a la busqueda de fotos que realcen su imagen, se va de gira por Túnez, Qatar y los Emiratos Arabes, con el mundo pendiente de lo que pasa en la Libia de Gadafi.

Y todos, en el PSOE y en el PP, cabreadísimos con Bono por la que lió con los fastos de aniversario del 23-F, que en buena hora. ZP y Felipe González lideran el ranking de los que le ponen a parir por sus palabras respecto al trato lamentable que recibió Adolfo Suárez de PSOE, UCD y el resto de los partidos de la época. En Génova alucinan con su afan de protagonismo, “parece que fue el quien abortó el golpe, vaya jeta la de Bono“, y el presidente del Senado, Javier Rojo, lidera el grupo de indignados por no haber sido invitado a los fastos, y no se corta en decir que “este tipo se montó un autohomenaje con cargo al erario público”.

Así están las cosas en el PSOE, donde la falta de liderazgo asusta a los que cada día se dejan la vida trabajando en Ferraz y el resto de las sedes del partido y se sienten “mas solos que la una en defensa de un barco a la deriva mientras los lideres andan a palos por los cargos, pobrecitos, ahora que nos vamos a ir al carajo. Cuanto antes se tomen decisiones, mas posibilidades tenemos de levantar cabeza; cuanto más tarden en convocar un Congreso más posibilidades de que antes de ocho años sea imposible recuperar el Gobierno”.