Iván Chaves, “el comisionista” (X)

Iván Chaves trabajó en una operación con las cajas andaluzas diseñada por su padre

por Javier Chicote y Melchor Miralles

El entonces presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, y el consejero de la Presidencia, Gaspar Zarrías, prepararon una operación en 2007 para que todas las cajas andaluzas entraran en el accionariado de Mediasur, una central de medios andaluza y así focalizar toda su inversión publicitaria. Con esta operación, Manuel Chaves quería mayor fuerza para presionar a los medios de comunicación críticos con la Junta de Andalucía y a los ayuntamientos gobernados por el PP, según fuentes conocedoras de las negociaciones.

Fuentes políticas andaluzas del más alto nivel han revelado a El Confidencial que Manuel Chaves encargó esta misión a Juan Ojeda, entonces vicepresidente segundo de Cajasol y ex secretario general del PP andaluz.

Cajasur ya era accionista de Mediasur, junto a una multinacional del sector de la publicidad y la familia Sánchez Iribarnegaray. El 1 de enero de 2008, Mediasur Agencia de Medios contrató directamente al hijo del entonces presidente de la Junta de Andalucía y a su empresa Cexmark Soluciones para que negociara con las cajas su integración en la central de medios. El contrato dice que Iván Chaves debe realizar “las gestiones necesarias encaminadas a lograr un acuerdo entre diversas entidades financieras: CAJASUR, CAJASOL, CAJA JAEN, CAJA GRANADA, UNICAJA, no necesariamente todas, que se tendrá que materializar en la constitución de una sociedad, en adelante GESTER, que entre en el accionariado de MEDIASUR AGENCIA DE MEDIOS”.

Iván Chaves pactó con Rafael Sánchez-Zaragoza Iribarnegaray una comisión de 30.000 euros y un siete por ciento de las acciones de la empresa resultante. Se trabajó a las cajas, siendo su padre presidente del gobierno autonómico, y el 5 de mayo de 2008 preparó el borrador del acuerdo, pero sólo con dos entidades financieras: Cajasur y Cajasol. Las cajas no veían con bueno ojos esta operación.

Iván Chaves decidió que ese porcentaje pactado fuera a nombre de su socio testaferro, tal y como refleja el acuerdo de intenciones.

Según fuentes de Cajasol, “era vergonzoso porque a Cajasol le iba a costar más cara la publicidad por esta vía. La caja ponía el dinero para comprar parte de Mediasur, sin ser mayoritario y sin tener control sobre la agencia, y estaba obligado a que toda su publicidad, unos cuatro millones de euros al año, llevara una comisión para Mediasur y de todo ese negocio un siete por ciento para Javier Olaegui”. Iván Chaves decidió que ese porcentaje pactado fuera a nombre de su socio testaferro, tal y como refleja el acuerdo de intenciones. Así evitaba que su nombre figurara en el Registro Mercantil y pudiera saberse públicamente que fue él quien realizó las negociaciones.

Antonio Pulido, entonces presidente de Cajasol (ahora copresidente de Banca Cívica tras la fusión),  “siempre se negó porque así perdía el control de los medios mediante la inversión publicitaria. La estrategia fue de desgaste, que se cansaran insistiendo”, dicen desde la entidad financiera. Cajasol vio la solución a este problema cuando sonó el nombre de Manuel Chaves para la Vicepresidencia Tercera del Gobierno de Zapatero, cargo que juró en abril de 2009.

Antonio Pulido  “siempre se negó porque así perdía el control de los medios mediante la inversión publicitaria.”

“Manuel Chaves perseguía tener el control político de la inversión publicitaria de todas las cajas. Así puedes machacar al medio de comunicación que te atice o sólo patrocinar actos de ayuntamientos afines, algo muy habitual en las cajas, que, por ejemplo, sueltan unos miles de euros para una carrera popular sólo si el alcalde es el PSOE”, aseguran fuentes del sector. Esto unido a que Chaves ya controlaba toda la inversión publicitaria de la Junta se traduciría en una posición de enorme influencia en los medios.

En Cajasol había causado cierto malestar “que fuera el hijo del presidente de la Junta el que llevara esta operación a sabiendas de su padre, eso no se puede hacer”, dicen las fuentes consultadas. Con la negativa final de Cajasol, Iván Chaves se quedó sin sus 30.000 euros de comisión y sin el siete por ciento de las acciones de la empresa. Antonio Sánchez Iribarnegaray declaró a El Confidencial que no le abonó nada al comisionista “porque yo pago a éxito”. Preguntado por si Iván Chaves ofreció junto a sus servicios el valor añadido de ser el hijo del entonces presidente de la Junta, Iribarnegaray respondió que “a mí no me hace falta que me diga de quién es hijo porque ya lo sé”.

Ver el original en elconfidencial.com »