Os dejo hoy en mi blog el texto del editorial con el que he arrancado “Cada mañana sale el sol”, el primer programa que emite hoy 24 de octubre la nueva emisora ABC Punto Radio, que ha comenzado su andadura hace solo media hora. Es una declaración de intenciones. Con estas palabras he querido fijar posición desde el primer minuto. Las cartas boca arriba. Subjetividad honrada. Periodismo. Reflexión. Debate. Opinión. Los oyentes y las noticias, que son solo suyas, como única prioridad. Desde hoy, cada día, de lunes a viernes, de 6 a 10,30 horas de la mañana, estaré con vosotros. El programa es vuestro. Lo hacemos para vosotros. No dejéis que os lo cuenten. Escuchadlo.

“Buena mañana, amigos del alba. Vivimos el 24 de octubre de 2011. En este momento nace una nueva radio que se va a hacer oir. ABC Punto Radio, su emisora. Son las seis y arrancamos, sabedores de que en Canarias son aún las cinco. Buena mañana a los habitantes de las 17 Comunidades Autónomas de España, más los que viven en Ceuta y Melilla, más los que nos escuchan por todo el mundo a través de Internet. Pasaba por aquí y aprovecho para saludarles muy cordialmente.

Estar aquí es un sueño que nunca había soñado. Tengo un nudo en la garganta, y eso que no llevo corbata. Tampoco es miedo. Es la responsabilidad de incorporarme a un proyecto que lleva el sello de la cabecera ABC, liberalismo y periodismo centenario en vena.

Le dedicaría este programa a mucha gente, pero se lo voy a dedicar a Félix Madero. Félix se sentó en esta silla, ante este micrófono,  muchas mañanas hasta hace muy poco. Félix mi respeto, mi admiración y mi cariño, y gracias por ser un gran periodista y una mejor persona, y por dejarme el listón alto. Cuidaré a tu gente, a la que tu has cuidado. Gracias de corazón por ser un señor.

Y quiero saludar a mis competidores en las ondas, todos ellos grandes comunicadores. Juan Ramón Lucas, Carlos Francino, Carlos Herrera, Ernesto Sáenz de Buruaga, Federico Jiménez Losantos, aquí estoy, con toda la humildad y con todas las ganas. Mis respetos y al lío, colegas.

¿A quien madruga Dios le ayuda? Quizá. Pero probablemente vivan mejor los que no madrugan nunca. No por mucho madrugar amanece más temprano, y no se agobien que pueden seguir en la cama escuchándonos a quienes abrazamos el alba cada día.

Quiero decirles que Cada mañana sale el sol. Este programa de radio es como la arcilla, está esperando a que le demos forma. ABC Punto Radio me ha dado un equipo de profesionales que me hace sentir tranquilo ante tanta responsabilidad. Siempre he tenido claro que un buen periodista lo mejor que puede hacer es rodearse de los mejores profesionales y escucharles con atención y respeto. Y los mejores están aquí, a mi lado. Les prometo que cada mañana nos adelantaremos al sol de la noticia. Quiero huir del pesimismo inmóvil para practicar un optimismo activo.

Se muy bien que para saber hablar es preciso saber escuchar. Yo voy a defender con pasión y convicción mis ideas, que son mías, personales pero transferibles. No me he dedicado a la política porque se que los políticos mienten siempre que la verdad les resulta incómoda. A mí la verdad, se lo prometo, no me disgusta ni cuando acredita que yo estaba equivocado.

Soy periodista y pienso por mí mismo. No acepto presiones. De nadie. A este equipo que dirijo le gusta sumar información, dividir opiniones, restar lo obvio y multiplicar oyentes. El mejor salario de un periodista es su libertad. No estoy con los que mandan ni con los que obedecen. Si acaso estoy con los que luchan por la libertad de expresión. Como periodista que soy creo que mi función no es decirle a la gente lo que ha de pensar sino enterarme de lo que pasa, informarme, verificar los datos, escribirlos y contárselos a ustedes, los ciudadanos, que son a quienes pertenece la información. Y después,  aportarle mi opinión, brindarle opiniones diferentes, contrapuestas y a partir de ahí que cada uno se conforme su propio criterio. Mi verdad es la noticia. Y cada mañana le vamos a levantar las faldas a la verdad. Soy periodista y por lo tanto testigo de las cosas, no fiscal ni juez. Les contaré lo que veo, lo que vemos y oímos cada día, sea bueno o malo, coincidiendo con uno u otro partido.

Soy radical en defender que estoy a favor de la luz frente a la oscuridad, en contra de las puertas cerradas, activo enemigo de los poderosos empeñados en hurtarle a los ciudadanos una información verdadera. Siempre recuerdo aquello que le dijo Meg Greenfield a Ben Bradlee cuando este abandonó la dirección del Post: “La cosa más importante que Ben ha llevado a cabo es sin duda hacer que el Washington Post haya sido peligroso para la gente del Gobierno”

Y con la misma pasión y convicción voy a defender el derecho de quienes no piensan como yo a expresarse en libertad y a defender las ideas contrarias a las mías. La filosofía ABC, de toda la vida.

Mi partido son los oyentes. Quienes nos escuchan son para mí algo más que una estadística del Estudio General de Medios: son nuestro único patrimonio, porque la palabra es mitad de quien la dice y mitad de quien la escucha. Por eso he recuperado la figura del Defensor del Oyente que creó Matías Antolín en el programa de Antonio Herrero, a quien llevo en el corazón y en la memoria.

Mi única bandera es la independencia en nuestra expresión de libertad. No le voy a pasar la mano por el lomo al poder, a ningún poder. Le vamos a cantar las verdades al lucero del alba. Las cosas no son como son sino como se cuentan.

A veces el brillo de las estrellas de la comunicación no deja ver el bosque de las redacciones, donde está la sala de máquinas, donde los jornaleros de la información, que son las tripas, el pulmón, el corazón, las piernas y los brazos del periodismo, se baten el cobre porque ustedes se enteren de lo que pasa. Aunque en el escaparate solo se nos ve a los que damos la cara ellos son la voz sin rostro. Cada mañana no podría salir el sol en ABC Radio sin ellos, que son los mejores. Ellos son las estrellas, se lo prometo.  Vamos a competir en buena lid, no nos daremos por vencidos ni aún vencidos y tenemos grabado a fuego que para los cobardes el futuro es incierto, pero para los valientes es una oportunidad maravillosa cada día para superarse.

Nuestro lema es el del famoso fundador de una de las mejores agencias de prensa del mundo: “Hora de cierre cada minuto”. Estoy tatuado de dudas, no tengo verdades absolutas. Ayer no sabía lo que iba a suceder hoy y hoy no se qué va a pasar dentro de un minuto. Es nuestro signo de interrogación y de sorpresa que cada mañana nos colgamos al hombro. Se muy bien que a veces cuando crees que tienes todas las respuestas la actualidad te cambia las preguntas.

Se que cometeré errores y les prometo que cuando así sea no me va a costar nada, primero, reconocerlos y, segundo, pedir perdón.

Vamos a impregnar el programa de sentido del humor. Lo divertido es lo contrario de lo aburrido, no de lo serio. Somos conscientes de la relatividad de las cosas. La risa es un estornudo de humor y el humor cambia el carácter de nuestro ánimo. El único modo de soportar las tragedias que tiene el mundo es reírse. El mal humor tiene mala cura y no sonreír es una dieta rigurosa que nuestra salud no se merece. En Cada mañana sale el sol habitará una insolencia educada, un explícito sentido del humor.

Me considero antitajante. No soy de los que piensa obcecadamente que tengo razón. Inicio cada discusión dispuesto a dejarme convencer. No pacto con nadie cuestiones de principio, tengo mis convicciones y las defiendo cueste lo que cueste. Pero aquí siempre estará abierto el micrófono a quien quiera explicarle su verdad a los demás. O discutirla. Quería decirles todo esto. Es una declaración de intenciones. No dimitan de este dial. Nosotros no les cesaremos. Sigan en esta mañana de ABC Punto Radio, su emisora. No dejen que se lo cuenten. Óiganlo ustedes. Empezamos esta aventura maravillosa convencidos de que cada mañana sale el sol y dispuesto a cogerlo para llevárselo a ustedes. Al lío.

La actualidad sigue viajando al País Vasco. Euskadi, desde hace mucho tiempo, más que un país ha sido un suceso. ETA ha dicho que deja de matar pero sigue constituida en poder fáctico. Según ETA, para muchos la vida estaba prohibida. Yo le pido a ETA que se deje de monsergas, que se quiete la capucha con ojales de mirada asesina, porque los ojos no sirven de nada a un cerebro vacío o repleto de sangre. Y le digo hoy, y se lo repetiré cada día, sin cesar, hasta que desaparezca, que no quiero una paz indigna apoyada en la impunidad y la humillación de las víctimas. Quiero un final digno para las víctimas y con la derrota democrática de los asesinos. ETA tiene que desaparecer para siempre, pedir perdón y dejar a la sociedad libre. ETA sabe matar pero no quiere morir.

Sí, Cada mañana sale el sol. Y hoy nace una nueva emisora, ABC Punto Radio. Se va a hacer oir. Empezamos”